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martes, 5 de mayo de 2015

Cómo mejorar la Atención en los niños

Los niños se distraen fácilmente ya que su entorno está lleno de información, novedades y estímulos, pero cuando los problemas en mantener la atención son serios, pueden llevar a problemas de aprendizaje. Esto es así porque sin concentración es imposible aprender algo, por lo que es importante crear un ambiente que predisponga al pequeño, por ello se necesita:
  • Buscar un espacio adecuado a la actividad que va a realizar. En el caso del estudio, debe tratarse de una zona bien iluminada, silenciosa y aireada. Conviene que se trate siempre del mismo espacio; de esta forma, con el tiempo se produce una asociación que predispone a la persona hacia una actitud acorde con lo que va a hacer y, por tanto, de mayor concentración.
  • Crear rutinas y hábitos de estudio. Conviene empezar a estudiar todos los días a una hora fija para conseguir un buen rendimiento cerebral. Si una persona se acostumbra a hacer el esfuerzo de concentrarse todos los días a la misma hora, al cabo de unos días logrará que su mente se concentre con más facilidad a esa hora. Para un niño de Primaria, de media hora a una hora seria un tiempo razonable, mientras que uno de Secundaria debería dedicar alrededor de una hora y media.
  • Diversificar las tareas. Cambiar de materia o asignatura de estudio cada cierto tiempo. Los cambios ayudan a iniciar el proceso de atención y así el niño podrá mantener la concentración por más tiempo.
  • Marcar tiempos. Es necesario establecer un tiempo para realizar cada tarea o actividad y que se exija realizarla en el tiempo previsto.
  • Preparar previamente aquello que se vaya a necesitar. Las constantes idas y venidas en busca de algo rompen la concentración. 
  • Evitar distracciones como la televisión, la radio o el ordenador, si no se necesita para la tarea. La música tranquila puede ayudar a algunas personas a concentrarse, pero nunca se debe poner música con canciones, ya que seguir la letra dificulta la atención sobre la tarea.
  • Centrar la mente. Para estar a pleno rendimiento, la concentración requiere un calentamiento previo, que puede consistir en dedicar unos minutos (no más de cinco) a tachar algunas letras (elegir alguna) de una hoja de periódico. A continuación, puede pasar a hacer la actividad programada.
  • Fijarse objetivos a corto plazo. Aunque tengamos en mente una meta lejana, como puede ser aprobar bien el curso, siempre hay que tener objetivos cercanos. De esta forma, facilitamos la planificación que es una de las bases de la atención. Además, al ver con más facilidad como se van cumpliendo esos objetivos la motivación aumenta.
  • Trazar metas y objetivos. Es muy importante que el niño tenga claras las metas a alcanzar. Cuando queremos algo de verdad y con fuerza, movilizamos muchos de nuestros recursos para tratar de alcanzarlo. Por tanto, si el niño tiene claro su objetivo en el estudio, más de su parte pondrá para conseguirlo.
  • Organizar tareas. Conviene realizar las tareas más difíciles cuando el niño esté más descansado.
  • Subrayar, hacer esquemas y resumir. Estas tareas ayudan mucho a los niños que se distraen con facilidad y no son capaces de sostener la concentración.
  • Usar reglas nemotécnicas, y repasando el tema. No es lo mismo entender la lección que sólo memorizarla. El proceso de aprendizaje implica entender lo que se quiere asimilar y luego memorizarlo, y se realiza a través de la repetición de los contenidos.
  • Aumentar la motivación con comentarios positivos. En los niños de 7 años en adelante, además, es fundamental que aprenda a “autoreforzarse”, es decir, que él mismo se felicite y se sienta orgulloso por el trabajo bien hecho a la vista de los resultados.
  • Intercalar descansos. El proceso de atención sigue una curva que suele decaer con el tiempo. Por ello, es conveniente intercalar descansos para recuperar la concentración
  • Ansiedad ante los exámenes. El niño puede ser buen estudiante, pero el miedo a suspender le angustia, le agobia y acaba por perder la confianza en si mismo. Siente nerviosismo y ansiedad en los días previos a los exámenes, y crea pensamientos negativos sobre sus resultados. Como consecuencia, puede presentar dolor de estómago, insomnio, sudor en las manos, inapetencia y tensión muscular, además de palpitaciones. Algunos desarrollan acciones automáticas como comerse las uñas, por ejemplo. Por ello es conveniente, primero, ayudar al niño explicándole lo que le pasa para que sepa que todo tiene remedio. Luego, enséñale a desarrollar pensamientos positivos, centrando su atención en lo que tiene que hacer aquí y ahora, sin compararle con los demás. Es necesario enseñar al niño a relajarse para superar la situación para que evite asistir al examen, aunque le parezca difícil.

Se proponen algunos juegos y ejercicios para mejorar la concentración:
  • Los rompecabezas son un excelente ejercicio de observación.
  • Copiar dibujos implica fijarse mucho en los detalles.
  • Los dibujos con números le obligan a fijarse y unir las líneas o colorear de acuerdo a lo indicado.
  • Los juegos de memoria o juegos de parejas también requieren mucha atención
  • Los juegos de buscar diferencias ejercitan la atención sostenida.
  • Relacionar textos con dibujos o colocar una tira cómica en el orden adecuado es divertido y ayuda a la concentración.
  • Aprender la letra de canciones o poemas es también un buen entrenamiento.
  • Las sopas de letras también se resuelven con mucha atención.
  • Los laberintos son divertidos y necesitan atención e inteligencia espacial.
  • Los mandalas para colorear son un excelente ejercicio de concentración. 
  • Los dibujos abstractos muy complejos, con muchas casillas pequeñas.
  • En general, todos los juegos de mesa como naipes, dominó, juego de la oca, parchís... unen la diversión con la obligación de concentrarse durante largos periodos. 

Cómo adultos podemos ayudar a que nuestros hijos alcancen estos cuatro factores de la siguiente manera:
  • Animar al niño/a para que este se implique con la tarea que quiere ejecutar, transmitir motivación. Ayudar a valorar todos los aspectos positivos de la actividad y los beneficios que conseguirá una vez termine la tarea.
  • Recalcar, felicitar, señalar el esfuerzo que el niño/a ha hecho, y ayudarle a comprender que el trabajo que ha realizado ha tenido sus frutos, valorando al mismo tiempo la satisfacción personal que supone haber alcanzado una meta.
  • Es oportuno que exista un tiempo en el cual los niños/as puedan desconectar de todas las actividades y tareas que están llevando a cabo, por ello brindaremos unos minutos de tiempo libre para reemprender la tarea con energía, no podemos pedir a nuestros pequeños que se concentren realizando una actividad el mismo tiempo que nosotros, sencillamente no están preparados, por ello deberíamos proponer cada cuarenta o cuarenta y cinco minutos de actividad, un tiempo de descanso (unos minutos) beber un vaso de agua, ir al aseo, comer algo… todo ello les ayudar a reemprender la tarea con mayor energía.

Por último y como actividades complementarias, que ayudarán a que el niño/a relaje sus tensiones, se valore, aprenda a realizar tareas de forma bien hecha y pausada, podemos ofrecerle:
  • Actividades para quemar energía: son aquellas actividades con las que el niño/a libera gran cantidad de endorfinas, ello le hace sentirse bien, como puede ser la práctica de un deporte.
  • Actividades relajantes que ayuden a evadirse de las presiones y a encontrarse con uno mismo: relajación, técnicas de respiración…
  • Actividades que mejoren la expresión de emociones: el diálogo, la lectura (a través de la lectura los niños/as identifican emociones)…

Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Enlaces consultados:
http://www.guiainfantil.com
http://www.guiainfantil.com
http://www.guiadelnino.com
http://www.educapeques.com

lunes, 27 de abril de 2015

La Serotonina, esa gran manipuladora!

Las situaciones que vivimos a lo largo del día afectan a nuestro cuerpo de una manera positiva o negativa, y eso no lo podemos evitar. Pero nuestro estado de ánimo además se ve afectado por la forma en que percibimos e interpretamos esas situaciones, junto a la disposición biológica de cada uno, y eso sí que es susceptible de cambio.

La Serotonina es un neurotransmisor que tiene un gran papel en nuestro bienestar, ya que si los niveles son bajos, caemos en un estado depresivo, mientras que si son niveles adecuados, nos sentimos felices.

Nuestro cuerpo es el que fabrica este neurotransmisor, pero a veces su funcionamiento se ve alterado por múltiples causas, tales como el estrés, la ansiedad, alguna enfermedad, etc. Por ello se suele recetar inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, es decir, antidepresivos. 

Pero también existen algunas pautas naturales que podemos realizar para influir en la producción de serotonina, como comer algunos carbohidratos (pasta, arroz) o alimentos ricos en triptófano (plátano, almendras, nueces). También aumentan los niveles de serotonina el ejercicio vigoroso (durante mínimo 15 a 30 minutos al día), hacer actividades novedosas, practicar técnicas de relajación (meditación, yoga).

Muchas veces comemos dulces porque el cuerpo nos lo pide y casi no lo podemos evitar, y tras haberlo ingerido, los niveles de serotonina suben, produciéndonos bienestar y es cuando pensamos que no nos lo teníamos que haber comido, pero ya está hecho.

Es curioso que cuando los niveles de serotonina están altos, la sensación de felicidad hace que disminuyan las ganas de comer dulces. Pero cuando los niveles son bajos, el cuerpo nos pide algo dulcito, de ahí la fama del chocolate para nuestro bienestar.

La producción de Serotonina se encuentra bajo el control de la luz solar, ya que se produce por una glándula que se activa al anochecer y va disminuyendo su producción durante la claridad. Es decir, por la mañana los niveles son altos pero según va pasando el día, los niveles caen, sobre todo tras las 4 de la tarde, por eso a esas horas es cuando las personas se sienten más tristes y ansiosas.

Investigadores han descubierto que de ahí viene el incremento de los síntomas depresivos de las personas en los meses de otoño e invierno, porque la luz solar permanece menos tiempo y hace que disminuya la actividad de las neuronas que contienen dicho neurotransmisor. Incluso esto es más acusado en las personas con depresión, por eso la fototerapia para reducir los síntomas depresivos en estos pacientes se basa probablemente en la capacidad de la luz para activar esas neuronas.

Por otro lado, la Serotonina, como muchas otras hormonas, es una droga natural que se asemeja al LSD, por ello se dice que juega un papel importante en varios desórdenes y que puede ser utilizada como droga para intentar curar comportamientos suicidas, y problemas físicos. Esto es así porque tiene efectos emocionales inmediatos, los fármacos que se suelen recetar a pacientes depresivos, tienen estructuras químicas análogas.

Incluso, aunque no lo parezca, hay una conexión directa (para los varones mamíferos dominantes solamente) entre la energía, la serotonina y la actividad sexual (que explica porqué son generalmente también los más activos sexualmente).


Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Enlaces consultados:
http://viajealcentrodelcerebro.es.tl/La-serotonina.htm

martes, 21 de abril de 2015

Las ventajas de llorar

Llorar genera sensación de tranquilidad cuando nos sentimos tensos, ansiosos, enfadados, tristes... así que no lo evites cuando sientas que te hace falta!

Aquí te exponemos 8 ventajas de llorar:
  1. Elimina las emociones negativas. Llorar hace que las emociones (rabia, ira, angustia, entre otras) salgan fuera de manera física y con ello, disminuyan las sensaciones negativas que sentimos. 
  2. Ayuda a aceptar el error cometido para corregirlo. Si se llora por un motivo en especial, como un error, y se aprende, la persona evoluciona, generando cambios importantes en su vida. 
  3. Expresa sentimientos. Desde bebés nos comunicamos por medio del llanto, por eso al llegar a la madurez no deberíamos dejarlo de lado. Llorar visibiliza nuestros sentimientos.
  4. Es un grito de ayuda. Cuando lloramos, indirectamente, estamos enviando el mensaje de que queremos ser socorridos. A veces no somos capaces de pedir ayuda con palabras pero igualmente queremos que nos brinden apoyo, y llorar es una buena manera.
  5. Genera bienestar. Tras el llanto aparece una sensación de alivio, de desahogo, de descanso, que libera la presión retenida.
  6. Ayuda al autoconocimiento. Al llorar reconocemos nuestras propias debilidades y nuestras cualidades para asumir el mundo, de esta manera nos conocemos mucho mejor y nos sentiremos mejor con nosotros mismos.
  7. Elimina toxinas. Llorar ayuda a combatir las bacterias que se acumulan en la vista, al limpiar el canal visual y evitando la sequedad de los ojos. 
  8. Libera el estrés. Genera liberación de adrenalina, (hormona encargada de la activación de nuestro sistema nervioso) y noradrenalina (conocida como la hormona del estrés), que ayudan a eliminar la tensión física y emocional. 

Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Enlaces consultados:
http://www.cromos.com.co/estilo-de-vida/cuidado-personal/articulo-147297-8-beneficios-de-llorar

lunes, 13 de abril de 2015

¿Realmente tengo depresión?

¿Qué es la depresión?

La depresión es un trastorno del estado de ánimo, un estado de decaimiento y sometimiento tanto psicológico y biológico, siendo importante y continuado, que se manifiesta a través de síntomas psíquicos (pudiendo aparecer desinterés, tristeza, desmoralización, disminución de la autoestima...) y somáticos (pudiéndose presentar en forma de pérdida del apetito, disminución del peso corporal, astenia, alteraciones del sueño con periodos de insomnio y de somnolencia, etc).

Hay que tener en cuenta que como depresión se descartan los episodios de tristeza pasajera o frustración, ya que se consideran una reacción natural de la persona ante acontecimientos negativos (duelos, divorcios, etc.) aunque si se prolonga más allá de los 6 meses o es tan importante que incapacite a la persona, puede desembocar en lo que clínicamente se conoce como una depresión mayor.

Tampoco se engloba como depresión los síntomas depresivos ante situaciones que conlleven un fuerte estrés, pero que luego irán remitiendo paulatinamente a partir de que desaparezca el desencadenante del estrés; es lo que se denomina trastorno adaptativo con estado de ánimo deprimido.

Los mismo ocurre con las depresiones secundarias, que son aquellas que muestran síntomas depresivos pero que tienen su causa en problemas somáticos o están provocados por ciertos medicamentos.

Algunos especialistas nos alertan de que todos en algún momento pasaremos por una depresión en nuestras vidas y de que la mitad de las personas que sufren depresión, dejan el tratamiento antes de los 6 meses recomendados, llevando a recaídas y cronicidad.

Tipos de depresión:

Grupo A
  • Duración no inferior a 2 semanas.
  • No atribuible al consumo de sustancias psicoactivas o a trastornos mentales orgánicos.
Grupo B
  • Humor depresivo no habitual en el paciente, constante durante todo el día y mantenido en el tiempo de forma casi constante. No varía con las circunstancias ambientales del sujeto, y persiste al menos durante 2 semanas.
  • Pérdida o ausencia de interés por actividades anteriormente placenteras.
  • Aumento de la capacidad de fatiga, o pérdida de la vitalidad habitual.
Grupo C
  • Pérdida de la autoestima y de la confianza en uno mismo. Sentimiento de inferioridad no justificado prolongado en el tiempo.
  • Auto-reproches constantes y desproporcionados con sentimiento de culpa excesiva e inadecuada.
  • Pensamientos de muerte o suicidio recurrentes, incluyendo tentativas.
  • Disminución de la capacidad de concentración y pensamiento. Suele acompañarse de falta de decisión.
  • Aparición de lentitud de las funciones motoras, o agitación.
  • Alteraciones del sueño.
  • Variaciones del peso corporal por descontrol alimentario (aumento o descenso marcado del apetito).
Grupo D
  • Presencia de síndrome somático, compuesto por alucinaciones, delirios, retardo psicomotor o estupor grave, concordantes o no con el estado anímico del paciente.
De acuerdo a estos criterios se puede clasificar el cuadro depresivo en:

  • Episodio depresivo leve: presenta dos o tres síntomas del grupo B. Estos pacientes, por lo general, son capaces de continuar con sus actividades habituales con total normalidad.
  • Episodio depresivo moderado: el paciente presenta al menos dos síntomas del grupo B y un cierto número del grupo C, hasta conformar un mínimo de seis síntomas. Estos pacientes presentan dificultades manifiestas para el desarrollo de las actividades habituales.
  • Episodio depresivo grave: presentan todos los síntomas del grupo B, unidos a varios del grupo C, hasta conformar un mínimo de ocho síntomas. Estos pacientes presentan una situación emocional marcadamente ligada a la angustia, especialmente con pérdida de autoestima y sentimientos intensos de culpa e inutilidad. En estos episodios cobran relevancia los intentos de suicidio, asociados a la carga somática, principalmente en los pacientes de sexo masculino, por lo que estos pacientes deben ser controlados de forma constante e incluso, en determinados casos, se debe valorar la hospitalización del paciente. En esta fase pueden aparecer asociados síntomas del grupo D.
Causas de la depresión:

Entre las principales causas se encuentran:
  • Factores genéticos.
La presencia de antecedentes de depresión en el ámbito familiar cercano (padres y hermanos) incrementa en un 25-30% la probabilidad de sufrir depresión. En diversos estudios se ha determinado que en los gemelos monocigóticos hay un 50% más de probabilidades de que uno de los hermanos padezca depresión en el caso de existir precedentes en el otro. Este porcentaje se reduce al 25% en el caso de gemelos dicigóticos.
  • Factores fisiológicos.
La aparición y cronificación de la depresión se ha relacionado especialmente con un descenso de los niveles de serotonina a nivel de las uniones neuronales. Por este motivo, en el tratamiento de la depresión se emplea en ocasiones un grupo de fámacos, los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, cuya función consiste precisamente en modificar los niveles de serotonina que se encuentran alterados en estos pacientes. Existe, además, un grupo de enfermedades estrechamente ligadas a la aparición de depresión, la mayoría de ellas relacionadas con alteraciones endocrinas:
  1. Migraña.
  2. Diabetes.
  3. Hipertiroidismo.
  4. Síndrome de Cushing.
  5. Enfermedad de Adisson.
  6. Amenorrea hiperprolactinémica.
  • Factores personales.
Se ha visto que existe un porcentaje significativamente mayor de depresión en mujeres que en hombres. La edad también es un factor influyente, y la franja comprendida entre los 35 y los 45 años es la de mayor incidencia de depresiones. El embarazo y el posparto son etapas vitales de la mujer con un mayor riesgo de aparición de depresión debido a las alteraciones hormonales sufridas.
  • Factores ambientales
Se consideran factores potenciadores de la aparición de este trastorno todos aquellos que son negativos para el sujeto (estrés, ansiedad, incapacidad de encauzar los problemas...) en cualquiera de sus ámbitos personales (laboral, familiar...), en especial si el sujeto se encuentra además en una situación de dependencia o consumo habitual de alcohol, tabaco, drogas, etcétera. Una situación de escasas o nulas relaciones interpersonales potencia especialmente estos factores.

Síntomas de la depresión:

Son varios los síntomas que pueden presentarse durante la depresión, sabiendo que, cuantos más síntomas se aparezcan y cuanto más graves sean, más difícil será la recuperación.

De forma general, deben existir al menos 2 de estos 3 síntomas típicos de la depresión:
  • Ánimo o humor depresivo no habitual en el paciente, constante durante todo el día y mantenido en el tiempo de forma casi constante.
  • Pérdida o ausencia de interés por actividades anteriormente placenteras.
  • Aumento de la capacidad de fatiga, o pérdida de la vitalidad habitual.
Además pueden aparecer los siguientes síntomas:
  • Estado de ánimo depresivo, de duración no inferior a dos semanas.
  • Situación no atribuible al empleo de sustancias psicoactivas o a la presencia de algún trastorno mental orgánico.
  • Disminución o desaparición del interés y la capacidad de disfrute por las cosas que anteriormente resultaban placenteras.
  • Ausencia de respuestas emocionales ante eventos que, generalmente, suelen desencadenar reacciones.
  • Alteraciones del sueño: es especialmente frecuente la incapacidad de conciliar el sueño (insomnio de conciliación), la de mantenerlo durante más de dos horas consecutivas (insomnio de mantenimiento), o despertarse al menos dos horas antes de la hora prevista.
  • Empeoramiento progresivo durante el día del humor depresivo.
  • Aparición de lentitud en las funciones motoras o agitación.
  • Disminución marcada del apetito.
  • Disminución del peso corporal por descontrol alimentario (aumento o descenso marcado del apetito) de al menos un 5% en el último mes evaluado.
  • Disminución marcada o ausencia de apetito sexual.
  • Pérdida de la autoestima y de la confianza en uno mismo. Sentimiento de inferioridad no justificado prolongado en el tiempo.
  • Auto-reproches constantes y desproporcionados con sentimiento de culpa excesiva e inadecuada.
  • Pensamientos de muerte o suicidio recurrentes, incluyendo tentativas.
  • Disminución de la capacidad de concentración y pensamiento. Suele acompañarse de falta de decisión.
En este sentido también es muy importante el papel de la familia a la hora de detectar los síntomas de la depresión.

Aquí te dejamos un test de depresión:
http://testdedepresion.com

Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado

Enlaces consultados:
http://www.webconsultas.com/depresion

sábado, 4 de abril de 2015

¿Qué tener en cuenta cuando esperamos nuestro primer bebé?

¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de traer al mundo a nuestro primer bebé?

  1. Desde que le comuniquemos a nuestros familiares y amigos que vamos a tener un bebé, comenzamos a recibir miles de recomendaciones, muchas contradictorias incluso, sobre cómo deberíamos afrontar estos momentos. Pero al final, de lo que se aprende es de la propia experiencia, porque una cosa es lo que pensamos que es ser padres y otra muy distinta es serlo. Nunca somos totalmente conscientes de lo que nos va a cambiar la vida cuando tengamos a nuestro hijo. Así que sólo nos queda relajarnos, disfrutar del momento y aprender un poco cada día.
  2. Tras el parto, la pareja debe pasar unos días de cuarentena sexual para que la mujer se recupere, por eso debemos mantener la llama de la pasión encendida. No debemos dejar que nuestro nuevo rol de padres enfríe la relación amorosa.
  3. El bebé trastocará por completo nuestra rutina y horarios, con lo que llegará el cansancio y saldrá a flote el mal humor. No debemos olvidarnos de la buena comunicación entre la pareja, la complicidad y la generosidad.
  4. Al principio, sobre todo en la madres, nos cuesta mucho despegarnos del bebé, pero es vital crear espacios de intimidad para la pareja. Todo el mundo gira alrededor del bebé, pero al menos una vez a la semana es recomendable crear un espacio para los dos. Aunque es difícil de realizar, no hay que dejar este punto a un lado, ya que en los primeros 3 años tras el nacimiento, se producen muchas separaciones, y son los niños quienes lo acaban pagando.
  5. El bebé nos demandará casi al 100%. Si la madre le da el pecho, el bebé le necesitará una media de 6 horas diarias, más cambiarle de pañal 7 veces al día, mimarlo, jugar, etc.
  6. Encima, la mayoría de los bebés se despiertan llorando varias veces durante la noche, ya que el llanto es su medio de comunicación. Aquí es cuando empiezan los "te toca a tí", así que debemos ser pacientes y generosos, e intentar no pagar nuestro mal humor por el cansancio con nuestra pareja y por supuesto, tampoco con el bebé.
  7. En los fines de semana, los hobbys que teníamos, van desapareciendo para pasar a ejercer de padres. Pero como decíamos antes, podemos organizarnos bien y buscar tiempo para todo. También buscar la complicidad de la pareja para mantener un poco de vida personal de cada uno por separado. Es una tarea realmente complicada, ya que nuestro bebé necesita una atención de 24 horas, pero si tenemos algún miembro de la familia en la que confiar, se facilitan más las cosas.
  8. Y como decimos que el bebé necesita 24 horas de atención, vienen las preguntas de: nos podemos permitir dejar de trabajar uno de los dos? Quién de los dos? Hay dinero para guardería? Hay muchas cuestiones y cálculos que hacer.
  9. Por otra parte, la mayoría hacemos proyecciones de nosotros mismos sobre nuestros hijos, es decir, proyectamos en ellos nuestros miedos, carencias, fracasos, etc. Por lo que muchos intentan convertirse en padres perfectos y cayendo en dos tópicos: padres hiperexigentes o padres sobreprotectores. Ambos estilos son perjudiciales para el bebé. Por ello, se debe tener en cuenta que los pequeños deben sentir el dolor si se caen al suelo, deben experimentar por ellos mismos, necesitan equivocarse para poder aprender, etc.
  10. Lo mejor que podemos ofrecerle a nuestro bebé es compartir nuestro bienestar emocional, tener sus necesidades como nuestras prioridades, brindarle amor, paciencia, comprensión y como hemos venido diciendo durante todo el artículo, no perder de vista nuestra vida amorosa.
  11. En cualquier caso, si en algún momento tenemos dudas sobre alguna cuestión, las circunstancias nos sobrepasan o no sabemos llevarla, no dude en acudir a un especialista. Todos en algún momento necesitamos ayuda y no debemos avergonzarnos por ello, ni sentirnos malos padres, ya que precisamente eso es lo que nos indica que lo estamos haciendo bien.


Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Enlaces consultados:
http://elpais.com/elpais/2014/03/26/eps/1395835156_851247.html

martes, 31 de marzo de 2015

Guía para conocer el Autismo

Sabemos muy poco sobre el Autismo, por eso, en el Día del Autismo, vamos a explicar algunos datos que todos deberíamos conocer.
  • Lo correcto sería hablar de persona con autismo, no de autista. Se debe emplear la expresión "persona con autismo" en lugar de la palabra "autista". Primero se ha de poner la condición de persona antes de definirla por su discapacidad, ya que eso es discriminatorio.
  • Como correcto sería dejar de pensar que carecen de sentimientos, que viven aislados en su propio mundo o que tienen discapacidad intelectual. No es cierto ya que ríen, lloran, se entristecen, se enfadan…Nos demuestran que son personas que sienten, aunque a veces no sepan cómo expresar sus sentimientos. Tampoco están aislados en su propio mundo, las personas con autismo hacen a diario esfuerzos para comunicarse y no viven en otro planeta. Tienen discapacidad intelectual, también es incierto ya que cada persona es un caso concreto por lo que hay personas con autismo que sí que la tienen y otras no.
  • Casos de mala utilización del término en ámbitos, sobre todo, políticos: "Me asombra el autismo de los sindicatos" o "con una política autista se enfrentan a la crisis". Un lenguaje que tanto el colectivo de personas autistas como sus familiares tachan de discriminatorio.

  • ¿Qué es el autismo? No es una enfermedad. Se trata de un trastorno del desarrollo infantil que en cada persona se manifiesta de una forma diferente por lo que no hay que generalizar. Se debe emplear la expresión "persona con autismo" en lugar de "autista".
  • ¿Cuáles son sus rasgos más comunes? Dificultades en el lenguaje y la incomunicación, pero no incapacidad, dificultades para comprender y establecer relaciones sociales y comportamientos que se repiten e intereses por no demasiadas cosas. Con los apoyos adecuados, es posible ayudar a la persona a que los amplíe. 
  • ¿Quién tiene autismo? Uno de cada 150 niños en edad escolar presenta algún trastorno del espectro autista, afectando más a hombres que a mujeres.
  • ¿Cuáles son las causas? El autismo es consecuencia de alteraciones en las funciones o estructuras del cerebro de la persona que lo tiene y está considerado un trastorno neurológico y psiquiátrico de origen genético. 
  • ¿Cómo se puede ayudar a las personas con autismo? Se puede mejorar su calidad de vida con un diagnóstico temprano; una educación e intervención especializadas, y con los recursos sociales y comunitarios que necesiten para participar en la sociedad. 
Por ello, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e igualdad, han publicado una pequeña Guía de autismo, elaborada por la Oficina Permanente Especializada (OPE), en una lectura muy sencilla y fácil para que todos podamos comprenderlo.

Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Enlaces consultados:
http://www.20minutos.es

lunes, 23 de marzo de 2015

Estimulación Psicomotora en los Bebés

En los últimos años ha habido un aumento en el interés del papel del desarrollo psicomotor en el proceso educativo de los niños, ya que se ha comprobado que tiene un gran influencia en el desarrollo general, sobre todo en los periodos iniciales de la vida.

El tono muscular, la postura, y el movimiento son las primeras formas de comunicación humana con el medio. Por otro lado, los procesos de aprendizaje se establecen sobre el sistema tónico-postural y la actividad motriz coordinada e intencional, por ello, toda alteración que afecte el desarrollo psicomotor en los niños, es potencialmente generadora de una discapacidad de aprendizaje. Por ello, el movimiento se entiende como un facilitador primario de desarrollo cognitivo, afectivo y motor, sobre todo en la infancia y en la niñez. Las facultades futuras de los niños, dependerán de su capacidad para moverse.

Todos los bebés están dotados con ciertas habilidades innatas, pero el que logren desarrollarlas al máximo o no, dependerá del entorno, es decir, de los padres.  Los sistemas del bebé están en plena evolución y dependen de la interacción que tengan con el medio ambiente, para poder desarrollarse plenamente o no.

En el primer año de vida del pequeño, el cerebro crece a una velocidad importante, alcanzando el 75% de su desarrollo, por lo que es muy importante aprovechar este periodo para estimular al bebé. Gracias a la estimulación, desarrollará su inteligencia, sus movimientos, etc.

Cuando un niño mueve alguna parte de su cuerpo, se potencian 2 tipos de aprendizaje:

  1. Aprender para moverse.
  2. Moverse para aprender.
La gravedad es otro problema añadido, ya que dentro del útero materno no tenía la misma sensación. El pequeño debe adaptarse a ella, aprendiendo a través de los intentos, de ensayo- error y repetición. Además, gracias a la base que trae programada en su cerebro, a su sistema nervioso y a la actividad, movimientos y posturas que va realizando, termina dominándolo y desarrollando un mecanismo de control postural, Los niños tardan entre 18 y 20 meses en empezar a tener dicho control postural, que le permita efectuar movimientos con un mínimo de equilibrio y coordinación.

Hasta hace poco tiempo, el desarrollo de las habilidades motrices y psicomotoras de los niños se creían azarosas, suponiendo que la maduración y la experiencia personal de cada pequeño era suficiente para alcanzar un desarrollo psicomotor adecuado. Hoy en día, se sabe que sin experiencias psicomotoras apropiadas, algunos niños son incapaces de desarrollarse como deberían.

No todos los niños que comienzan la escuela sobre los 3 añitos, poseen conocimientos del cuerpo, ni tienen un dominio adecuado sobre él, es decir, algunos niños pueden presentar dificultades relacionadas con la coordinación, el control postural, la lateralidad o la estructuración espacio-temporal, afectando de alguna manera a su desarrollo.

Los periodos de la niñez temprana y media son críticos para el desarrollo de habilidades motrices elementales, muchas de las cuales se tienen que integrar de manera posterior en habilidades más complejas, que son necesarias para poder participar en actividades variadas.

La estimulación temprana lo que pretende es aproximar el medio ambiente al pequeño, amplificarlo, cambiarlo si es necesario, facilitar el acercamiento a éste, mostrarle habilidades motrices básicas al bebé para que pueda interactuar con el entorno y para que pueda tener experiencias adecuadas que despierten su cerebro. 

Como hemos dicho, el desarrollo óptimo de las funciones perceptivas e intelectuales del niño, dependen de una variada y equilibrada estimulación durante los primeros meses de vida. Y a través del movimiento se excitarán los aparatos sensoriales del bebé, llevando la información al cerebro que debe aprender a procesarla y a producir respuestas correctas.

En definitiva, el niño va a dominar y a comprender el mundo a través de su propia exploración, por lo que los adultos deben ayudarle facilitando la interacción por medio de juegos, juguetes, ejercicios de estimulación, etc, que sepan sacarle partido a las experiencias y canalizándolas hacia un buen control de la motricidad. Así, el pequeño interiorizará las sensaciones profundas y superficiales que vaya sintiendo y desarrollará una buena representación de su propio cuerpo.

Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Revista consultada:
Revista canaria de la salud


La obesidad y el comer compulsivamente

Comer de manera compulsiva es uno de los trastornos alimentarios más frecuentes hoy en día, superando incluso a la anorexia y a la bulimia. Se trata de una adicción psicológica caracterizada por un descontrol total en la manera de alimentarse, llevando a la persona a ingerir grandes cantidades de alimento, de una forma apresurada y voraz, sobre todo dulces y comidas "rápidas". Los expertos señalan de que 1 de cada 3 personas obesas, padecen de manera inicial este trastorno y que se eleva a 1 de cada 2 entre los que se han sometido a dietas sin apoyo de un profesional de la psicología.

Las personas que comen de manera compulsiva son víctimas de la incomprensión por parte de las personas que les rodean, y muchas veces también por parte de los profesionales sanitarios. Incluso hasta ellos mismos pueden llegar a rechazarse, por lo que a veces es muy difícil que se enfrenten a sus problemas y tienden a negarlos.

Es muy complicado que estas personas se sientan satisfechas con un descenso de peso menor que el que ellos desean, este fracaso a la hora de alcanzar el peso buscado se debe a que fijan una meta de peso ideal e irreal, y no a una falta de capacidad y esfuerzo.

Es básico y fundamental en toda terapia psicológica, el trabajar con el conflicto de aceptación y cambio "real", de manera que se afronte la problemática del peso y de la imagen corporal, es decir, bajar de peso no debe ser visto como la única o la mejor manera de mejorar la imagen corporal en las personas con obesidad. El rol del terapeuta psicológico debe facilitar el cambio de hábitos, dentro de un clima de sensibilidad y respeto hacia la persona con obesidad. Por tanto, la terapia nutricional y la psicológica deberían ir juntas.

Algunas claves:

  • No centrarse en realizar dietas, sino en aprender patrones de comportamiento emocional, junto a alternativas de ocio activo y educación nutricional.
  • No apoyarse de manera exclusiva en la alimentación, ni obsesionarse con comer menos o sólo comer algunos alimentos, agravando los descontroles y potenciando el sentimiento de fracaso y rabia.
  • La dieta sólo sera eficaz si se realiza junto a un apoyo psicológico que permita tomar conciencia de las emociones negativas que llevan al "atracón" y que favorezca el cambio e la forma de relacionarse consigo mismo y con los demás.
  • Muchas dietas no promueven cambios a largo plazo, que es necesario para cambiar los estilos de vida.

Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Revista consultada:
Revista canaria de la salud.

martes, 17 de marzo de 2015

¿Cuelgas fotos de tus peques en Internet?

A todos nos gusta presumir de nuestros peques en las redes sociales, pero debemos tener muy en cuenta que cuando subes una foto a internet, no sólo la pueden ver tus amigos y familiares, como se ha visto en muchas ocasiones, también hay gente muy mala. No es que tengamos que volvernos "paranoicos" con el tema, sólo hay que seguir unas instrucciones básicas para proteger su privacidad y seguridad.

Existen 9 normas básicas que todos deberíamos cumplir a la hora de colgar fotos de nuestros peques en la red:

  1. Nunca subas fotos que puedan dar pistas a la gente de los lugares que frecuenta tu pequeño, como son el colegio, su parque favorito, et.
  2. No le hagas fotos al lado de tu coche y donde salga la matrícula, ya que podrían relacionarlo fácilmente.
  3. No pongas datos que identifiquen rápidamente al niño, como son su nombre y apellidos.
  4. Por supuesto, tampoco pongas los horarios de sus actividades diarias.
  5. En los comentarios de las fotos, no dar a entender el tiempo que no estamos con ellos, ya que pueden hacer pensar que el peque está solo durante ese rato.
  6. No le hagas fotos cuando esté con su uniforme del cole o con alguna camiseta identificadora de su equipo de fútbol, etc. Sería muy fácil dar con él.
  7. Al realizar fotos con el móvil, asegurarnos de que el GPS del aparato está desactivado, ya que en la misma foto saldrá el sitio exacto donde la has tomado.
  8. Recuerda que todas las fotos que subas a las redes sociales, se convierten en públicas, aunque sólo las hayas compartido con tus amigos y familiares, y que permanecerán en internet para siempre.
  9. Pide al resto de tu familia que siga estas instrucciones.
Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Enlaces consultados:
www.curioso.com.es

miércoles, 11 de marzo de 2015

Un nuevo tratamiento innovador para el Autismo

Un nuevo tratamiento para el Autismo es el Modelo DIR de las siglas Desarrollo, Individualidad y Relaciones, creado por el psiquiatra Stanley Greenspan.

Es un nuevo marco teórico que sostiene los procesos de valoración e intervención en niños con TEA y otras necesidades especiales. Se fundamenta en la importancia del perfil único de cada niño y que incluye el nivel de desarrollo de las capacidades emocionales fundamentales, además considera el afecto como el que maneja el desarrollo infantil, por lo que da a las familias el papel protagonista.

  • Desarrollo: las capacidades emocionales están formados por distintas habilidades relacionadas con la interacción, la comunicación y el pensamiento, y todas ellas priorizan los elementos socio-emocionales del desarrollo pero teniendo en cuenta el resto de las áreas. Las 6 principales capacidades son:
  1. Regulación e interés por el mundo: capacidad que se adquiere en los primeros meses del bebé, para mantener el estado de alerta que permite interaccionar, jugar, aprender y mostrar interés por objetos y personas.
  2. Vinculación y conexión: habilidad para establecer, mantener y disfrutar de las relaciones íntimas y cercanas.
  3. Comunicación simples de ida y vuelta: es la capacidad para comunicarse, con propósito, deseos e intenciones, y mediante expresiones faciales y movimientos del cuerpo.
  4. Comunicación gestual compleja: habilidad para comunicar de manera más amplia (secuencias más complejas de gestos y primeras palabras) y de resolver problemas de manera conjunta.
  5. Ideas emocionales: capacidad  de representar y comunicar las ideas y emociones a través del juego simbólico y el lenguaje.
  6. Pensamiento lógico: etapa en la que se construyen los puentes lógicos entre las ideas, formando la base para el pensamiento emocionales y el desarrollo de las habilidades sociales.
  • Individualidad: elementos que hacen única a una persona y que pueden condicionar las interacciones y relaciones, y que son la modulación y e procesamiento sensorial, el planeamiento motor, la salud, los aspectos nutricionales, el procesamiento afectivo, el desarrollo del lenguaje, el estilo de aprendizaje, el procesamiento viso-espacial, etc.
  • Relaciones: lo que se busca es ayudar a las familias para que puedan detectar y adaptar sus estilos relacionales, las tendencias al perfil individual y estilo de cada niño, para de esta manera potenciar su desarrollo.
Este modelo tiene los principios de Floortime, pero existe una gran cantidad de estrategias para cada situación y para cada etapa evolutiva, y que facilitan los encuentros positivos, cargados de afecto, emoción y motivación. Con esto se potencian los aprendizajes sólidos gracias a la gran cantidad de conexiones neuronales que originan.
  • Principios:
  1. Sesiones de juego diario.
  2. Seguir la iniciativa o intereses del niño y sintonizar con ellos.
  3. Construir sobre sus intereses.
  4. Construir siempre desde las primeras capacidades hacia las posteriores.
  5. Dar rienda suelta a la creatividad y divertirse.
  6. Ayudarles a usar sus propias emociones, deseos e interacciones, que guíen su conducta y pensamiento.
  • Estrategias básicas:
  1. Imitar, deshacer y obstruir de forma placentera el juego.
  2. Usar el afecto para captar la atención e interés del pequeño: expresiones faciales, gestos corporales y expresiones verbales.
  3. Moverse de manera que puedan seguir y anticiparse a nuestras intenciones.
  4. Crear propuestas muy motivadoras y acordes a sus umbrales de hiper/hipo respuesta.
  5. Presentar problemas para que el niño lo resuelva (hacernos los tontos) y no mostrar la solución.
  6. Unirse al juego perseverativo y hacerlo interactivo.
  7. Tratar todo lo que el niño hace como intencional.
Por tanto, la intervención se trata de una metodología sistemática que, a través del juego espontáneo y mediante el planteamiento de desafíos ajustados, se estimula el desarrollo de las capacidades emocionales y funcionales. Lo que destaca es el apoyo que ofrece a las familias para que establezcan las interacciones lúdicas que favorecen el desarrollo. Su principal objetivo es crear relaciones placenteras y una conexión dirigida a la motivación intrínseca y a las emociones, siendo el adulto el que debe interactuar y facilitar en lugar de entretener o enseñar.

Es decir, se trata de un modelo teórico que respalda el desarrollo infantil, tanto en las situaciones de dificultad como en el desarrollo típico, y que además aporta las bases para una intervención acorde a las necesidades de la infancia.

Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Bibliografía consultada:
Revista canaria de la salud nº15