Datos del Gabinete

martes, 31 de marzo de 2015

Guía para conocer el Autismo

Sabemos muy poco sobre el Autismo, por eso, en el Día del Autismo, vamos a explicar algunos datos que todos deberíamos conocer.
  • Lo correcto sería hablar de persona con autismo, no de autista. Se debe emplear la expresión "persona con autismo" en lugar de la palabra "autista". Primero se ha de poner la condición de persona antes de definirla por su discapacidad, ya que eso es discriminatorio.
  • Como correcto sería dejar de pensar que carecen de sentimientos, que viven aislados en su propio mundo o que tienen discapacidad intelectual. No es cierto ya que ríen, lloran, se entristecen, se enfadan…Nos demuestran que son personas que sienten, aunque a veces no sepan cómo expresar sus sentimientos. Tampoco están aislados en su propio mundo, las personas con autismo hacen a diario esfuerzos para comunicarse y no viven en otro planeta. Tienen discapacidad intelectual, también es incierto ya que cada persona es un caso concreto por lo que hay personas con autismo que sí que la tienen y otras no.
  • Casos de mala utilización del término en ámbitos, sobre todo, políticos: "Me asombra el autismo de los sindicatos" o "con una política autista se enfrentan a la crisis". Un lenguaje que tanto el colectivo de personas autistas como sus familiares tachan de discriminatorio.

  • ¿Qué es el autismo? No es una enfermedad. Se trata de un trastorno del desarrollo infantil que en cada persona se manifiesta de una forma diferente por lo que no hay que generalizar. Se debe emplear la expresión "persona con autismo" en lugar de "autista".
  • ¿Cuáles son sus rasgos más comunes? Dificultades en el lenguaje y la incomunicación, pero no incapacidad, dificultades para comprender y establecer relaciones sociales y comportamientos que se repiten e intereses por no demasiadas cosas. Con los apoyos adecuados, es posible ayudar a la persona a que los amplíe. 
  • ¿Quién tiene autismo? Uno de cada 150 niños en edad escolar presenta algún trastorno del espectro autista, afectando más a hombres que a mujeres.
  • ¿Cuáles son las causas? El autismo es consecuencia de alteraciones en las funciones o estructuras del cerebro de la persona que lo tiene y está considerado un trastorno neurológico y psiquiátrico de origen genético. 
  • ¿Cómo se puede ayudar a las personas con autismo? Se puede mejorar su calidad de vida con un diagnóstico temprano; una educación e intervención especializadas, y con los recursos sociales y comunitarios que necesiten para participar en la sociedad. 
Por ello, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e igualdad, han publicado una pequeña Guía de autismo, elaborada por la Oficina Permanente Especializada (OPE), en una lectura muy sencilla y fácil para que todos podamos comprenderlo.

Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Enlaces consultados:
http://www.20minutos.es

lunes, 23 de marzo de 2015

Estimulación Psicomotora en los Bebés

En los últimos años ha habido un aumento en el interés del papel del desarrollo psicomotor en el proceso educativo de los niños, ya que se ha comprobado que tiene un gran influencia en el desarrollo general, sobre todo en los periodos iniciales de la vida.

El tono muscular, la postura, y el movimiento son las primeras formas de comunicación humana con el medio. Por otro lado, los procesos de aprendizaje se establecen sobre el sistema tónico-postural y la actividad motriz coordinada e intencional, por ello, toda alteración que afecte el desarrollo psicomotor en los niños, es potencialmente generadora de una discapacidad de aprendizaje. Por ello, el movimiento se entiende como un facilitador primario de desarrollo cognitivo, afectivo y motor, sobre todo en la infancia y en la niñez. Las facultades futuras de los niños, dependerán de su capacidad para moverse.

Todos los bebés están dotados con ciertas habilidades innatas, pero el que logren desarrollarlas al máximo o no, dependerá del entorno, es decir, de los padres.  Los sistemas del bebé están en plena evolución y dependen de la interacción que tengan con el medio ambiente, para poder desarrollarse plenamente o no.

En el primer año de vida del pequeño, el cerebro crece a una velocidad importante, alcanzando el 75% de su desarrollo, por lo que es muy importante aprovechar este periodo para estimular al bebé. Gracias a la estimulación, desarrollará su inteligencia, sus movimientos, etc.

Cuando un niño mueve alguna parte de su cuerpo, se potencian 2 tipos de aprendizaje:

  1. Aprender para moverse.
  2. Moverse para aprender.
La gravedad es otro problema añadido, ya que dentro del útero materno no tenía la misma sensación. El pequeño debe adaptarse a ella, aprendiendo a través de los intentos, de ensayo- error y repetición. Además, gracias a la base que trae programada en su cerebro, a su sistema nervioso y a la actividad, movimientos y posturas que va realizando, termina dominándolo y desarrollando un mecanismo de control postural, Los niños tardan entre 18 y 20 meses en empezar a tener dicho control postural, que le permita efectuar movimientos con un mínimo de equilibrio y coordinación.

Hasta hace poco tiempo, el desarrollo de las habilidades motrices y psicomotoras de los niños se creían azarosas, suponiendo que la maduración y la experiencia personal de cada pequeño era suficiente para alcanzar un desarrollo psicomotor adecuado. Hoy en día, se sabe que sin experiencias psicomotoras apropiadas, algunos niños son incapaces de desarrollarse como deberían.

No todos los niños que comienzan la escuela sobre los 3 añitos, poseen conocimientos del cuerpo, ni tienen un dominio adecuado sobre él, es decir, algunos niños pueden presentar dificultades relacionadas con la coordinación, el control postural, la lateralidad o la estructuración espacio-temporal, afectando de alguna manera a su desarrollo.

Los periodos de la niñez temprana y media son críticos para el desarrollo de habilidades motrices elementales, muchas de las cuales se tienen que integrar de manera posterior en habilidades más complejas, que son necesarias para poder participar en actividades variadas.

La estimulación temprana lo que pretende es aproximar el medio ambiente al pequeño, amplificarlo, cambiarlo si es necesario, facilitar el acercamiento a éste, mostrarle habilidades motrices básicas al bebé para que pueda interactuar con el entorno y para que pueda tener experiencias adecuadas que despierten su cerebro. 

Como hemos dicho, el desarrollo óptimo de las funciones perceptivas e intelectuales del niño, dependen de una variada y equilibrada estimulación durante los primeros meses de vida. Y a través del movimiento se excitarán los aparatos sensoriales del bebé, llevando la información al cerebro que debe aprender a procesarla y a producir respuestas correctas.

En definitiva, el niño va a dominar y a comprender el mundo a través de su propia exploración, por lo que los adultos deben ayudarle facilitando la interacción por medio de juegos, juguetes, ejercicios de estimulación, etc, que sepan sacarle partido a las experiencias y canalizándolas hacia un buen control de la motricidad. Así, el pequeño interiorizará las sensaciones profundas y superficiales que vaya sintiendo y desarrollará una buena representación de su propio cuerpo.

Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Revista consultada:
Revista canaria de la salud


La obesidad y el comer compulsivamente

Comer de manera compulsiva es uno de los trastornos alimentarios más frecuentes hoy en día, superando incluso a la anorexia y a la bulimia. Se trata de una adicción psicológica caracterizada por un descontrol total en la manera de alimentarse, llevando a la persona a ingerir grandes cantidades de alimento, de una forma apresurada y voraz, sobre todo dulces y comidas "rápidas". Los expertos señalan de que 1 de cada 3 personas obesas, padecen de manera inicial este trastorno y que se eleva a 1 de cada 2 entre los que se han sometido a dietas sin apoyo de un profesional de la psicología.

Las personas que comen de manera compulsiva son víctimas de la incomprensión por parte de las personas que les rodean, y muchas veces también por parte de los profesionales sanitarios. Incluso hasta ellos mismos pueden llegar a rechazarse, por lo que a veces es muy difícil que se enfrenten a sus problemas y tienden a negarlos.

Es muy complicado que estas personas se sientan satisfechas con un descenso de peso menor que el que ellos desean, este fracaso a la hora de alcanzar el peso buscado se debe a que fijan una meta de peso ideal e irreal, y no a una falta de capacidad y esfuerzo.

Es básico y fundamental en toda terapia psicológica, el trabajar con el conflicto de aceptación y cambio "real", de manera que se afronte la problemática del peso y de la imagen corporal, es decir, bajar de peso no debe ser visto como la única o la mejor manera de mejorar la imagen corporal en las personas con obesidad. El rol del terapeuta psicológico debe facilitar el cambio de hábitos, dentro de un clima de sensibilidad y respeto hacia la persona con obesidad. Por tanto, la terapia nutricional y la psicológica deberían ir juntas.

Algunas claves:

  • No centrarse en realizar dietas, sino en aprender patrones de comportamiento emocional, junto a alternativas de ocio activo y educación nutricional.
  • No apoyarse de manera exclusiva en la alimentación, ni obsesionarse con comer menos o sólo comer algunos alimentos, agravando los descontroles y potenciando el sentimiento de fracaso y rabia.
  • La dieta sólo sera eficaz si se realiza junto a un apoyo psicológico que permita tomar conciencia de las emociones negativas que llevan al "atracón" y que favorezca el cambio e la forma de relacionarse consigo mismo y con los demás.
  • Muchas dietas no promueven cambios a largo plazo, que es necesario para cambiar los estilos de vida.

Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Revista consultada:
Revista canaria de la salud.

martes, 17 de marzo de 2015

¿Cuelgas fotos de tus peques en Internet?

A todos nos gusta presumir de nuestros peques en las redes sociales, pero debemos tener muy en cuenta que cuando subes una foto a internet, no sólo la pueden ver tus amigos y familiares, como se ha visto en muchas ocasiones, también hay gente muy mala. No es que tengamos que volvernos "paranoicos" con el tema, sólo hay que seguir unas instrucciones básicas para proteger su privacidad y seguridad.

Existen 9 normas básicas que todos deberíamos cumplir a la hora de colgar fotos de nuestros peques en la red:

  1. Nunca subas fotos que puedan dar pistas a la gente de los lugares que frecuenta tu pequeño, como son el colegio, su parque favorito, et.
  2. No le hagas fotos al lado de tu coche y donde salga la matrícula, ya que podrían relacionarlo fácilmente.
  3. No pongas datos que identifiquen rápidamente al niño, como son su nombre y apellidos.
  4. Por supuesto, tampoco pongas los horarios de sus actividades diarias.
  5. En los comentarios de las fotos, no dar a entender el tiempo que no estamos con ellos, ya que pueden hacer pensar que el peque está solo durante ese rato.
  6. No le hagas fotos cuando esté con su uniforme del cole o con alguna camiseta identificadora de su equipo de fútbol, etc. Sería muy fácil dar con él.
  7. Al realizar fotos con el móvil, asegurarnos de que el GPS del aparato está desactivado, ya que en la misma foto saldrá el sitio exacto donde la has tomado.
  8. Recuerda que todas las fotos que subas a las redes sociales, se convierten en públicas, aunque sólo las hayas compartido con tus amigos y familiares, y que permanecerán en internet para siempre.
  9. Pide al resto de tu familia que siga estas instrucciones.
Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Enlaces consultados:
www.curioso.com.es

miércoles, 11 de marzo de 2015

Un nuevo tratamiento innovador para el Autismo

Un nuevo tratamiento para el Autismo es el Modelo DIR de las siglas Desarrollo, Individualidad y Relaciones, creado por el psiquiatra Stanley Greenspan.

Es un nuevo marco teórico que sostiene los procesos de valoración e intervención en niños con TEA y otras necesidades especiales. Se fundamenta en la importancia del perfil único de cada niño y que incluye el nivel de desarrollo de las capacidades emocionales fundamentales, además considera el afecto como el que maneja el desarrollo infantil, por lo que da a las familias el papel protagonista.

  • Desarrollo: las capacidades emocionales están formados por distintas habilidades relacionadas con la interacción, la comunicación y el pensamiento, y todas ellas priorizan los elementos socio-emocionales del desarrollo pero teniendo en cuenta el resto de las áreas. Las 6 principales capacidades son:
  1. Regulación e interés por el mundo: capacidad que se adquiere en los primeros meses del bebé, para mantener el estado de alerta que permite interaccionar, jugar, aprender y mostrar interés por objetos y personas.
  2. Vinculación y conexión: habilidad para establecer, mantener y disfrutar de las relaciones íntimas y cercanas.
  3. Comunicación simples de ida y vuelta: es la capacidad para comunicarse, con propósito, deseos e intenciones, y mediante expresiones faciales y movimientos del cuerpo.
  4. Comunicación gestual compleja: habilidad para comunicar de manera más amplia (secuencias más complejas de gestos y primeras palabras) y de resolver problemas de manera conjunta.
  5. Ideas emocionales: capacidad  de representar y comunicar las ideas y emociones a través del juego simbólico y el lenguaje.
  6. Pensamiento lógico: etapa en la que se construyen los puentes lógicos entre las ideas, formando la base para el pensamiento emocionales y el desarrollo de las habilidades sociales.
  • Individualidad: elementos que hacen única a una persona y que pueden condicionar las interacciones y relaciones, y que son la modulación y e procesamiento sensorial, el planeamiento motor, la salud, los aspectos nutricionales, el procesamiento afectivo, el desarrollo del lenguaje, el estilo de aprendizaje, el procesamiento viso-espacial, etc.
  • Relaciones: lo que se busca es ayudar a las familias para que puedan detectar y adaptar sus estilos relacionales, las tendencias al perfil individual y estilo de cada niño, para de esta manera potenciar su desarrollo.
Este modelo tiene los principios de Floortime, pero existe una gran cantidad de estrategias para cada situación y para cada etapa evolutiva, y que facilitan los encuentros positivos, cargados de afecto, emoción y motivación. Con esto se potencian los aprendizajes sólidos gracias a la gran cantidad de conexiones neuronales que originan.
  • Principios:
  1. Sesiones de juego diario.
  2. Seguir la iniciativa o intereses del niño y sintonizar con ellos.
  3. Construir sobre sus intereses.
  4. Construir siempre desde las primeras capacidades hacia las posteriores.
  5. Dar rienda suelta a la creatividad y divertirse.
  6. Ayudarles a usar sus propias emociones, deseos e interacciones, que guíen su conducta y pensamiento.
  • Estrategias básicas:
  1. Imitar, deshacer y obstruir de forma placentera el juego.
  2. Usar el afecto para captar la atención e interés del pequeño: expresiones faciales, gestos corporales y expresiones verbales.
  3. Moverse de manera que puedan seguir y anticiparse a nuestras intenciones.
  4. Crear propuestas muy motivadoras y acordes a sus umbrales de hiper/hipo respuesta.
  5. Presentar problemas para que el niño lo resuelva (hacernos los tontos) y no mostrar la solución.
  6. Unirse al juego perseverativo y hacerlo interactivo.
  7. Tratar todo lo que el niño hace como intencional.
Por tanto, la intervención se trata de una metodología sistemática que, a través del juego espontáneo y mediante el planteamiento de desafíos ajustados, se estimula el desarrollo de las capacidades emocionales y funcionales. Lo que destaca es el apoyo que ofrece a las familias para que establezcan las interacciones lúdicas que favorecen el desarrollo. Su principal objetivo es crear relaciones placenteras y una conexión dirigida a la motivación intrínseca y a las emociones, siendo el adulto el que debe interactuar y facilitar en lugar de entretener o enseñar.

Es decir, se trata de un modelo teórico que respalda el desarrollo infantil, tanto en las situaciones de dificultad como en el desarrollo típico, y que además aporta las bases para una intervención acorde a las necesidades de la infancia.

Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Bibliografía consultada:
Revista canaria de la salud nº15

lunes, 9 de marzo de 2015

Cómo saber si sufres de Ansiedad

La ansiedad es una parte totalmente normal de nuestro estado emocional, pero si se pasa de unos límites normales, es cuando aparecen los problemas. ¿Pero cómo saber si estamos o no dentro de los límites normales?.

Exponemos algunas de las manifestaciones sintomatológicas de la ansiedad, que son muy variadas y pueden clasificarse en diferentes grupos:
  • Físicos: Taquicardia, palpitaciones, opresión en el pecho, falta de aire, temblores, sudoración, molestias digestivas, náuseas, vómitos, "nudo" en el estómago, alteraciones de la alimentación, tensión y rigidez muscular, cansancio, hormigueo, sensación de mareo e inestabilidad. Si la activación neurofisiológica es muy alta pueden aparecer alteraciones del sueño, la alimentación y la respuesta sexual.
  • Psicológicos: Inquietud, agobio, sensación de amenaza o peligro, ganas de huir o atacar, inseguridad, sensación de vacío, sensación de extrañeza o despersonalización, temor a perder el control, recelos, sospechas, incertidumbre, dificultad para tomar decisiones. En casos más extremos, temor la muerte, la locura, o el suicidio.
  • De conducta: Estado de alerta e hipervigilancia, bloqueos, torpeza o dificultad para actuar, impulsividad, inquietud motora, dificultad para estarse quieto y en reposo. Estos síntomas vienen acompañados de cambios en la expresividad corporal y el lenguaje corporal: posturas cerradas, rigidez, movimientos torpes de manos y brazos tensión de las mandíbulas, cambios en la voz, expresión facial de asombro, duda o crispación, etc.
  • Intelectuales o cognitivos: Dificultades de atención, concentración y memoria, aumento de los despistes y descuidos, preocupación excesiva, expectativas negativas, rumiación, pensamientos distorsionados e importunos, incremento de las dudas y la sensación de confusión, tendencia a recordar sobre todo cosas desagradables, sobrevalorar pequeños detalles desfavorables, abuso de la prevención y de la sospecha, interpretaciones inadecuadas, susceptibilidad, etc.
  • Sociales: Irritabilidad, ensimismamiento, dificultades para iniciar o seguir una conversación, en unos casos, y verborrea en otros, bloquearse o quedarse en blanco a la hora de preguntar o responder, dificultades para expresar las propias opiniones o hacer valer los propios derechos, temor excesivo a posibles conflictos, etc.
No todos sufrimos los mismos síntomas ni en la misma intensidad, somos más vulnerables a sufrir uno y otros no según nuestra predisposición biológica y/o psicológica.

¿Cuándo contactar con un profesional?
  • Cuando sufra alguno de los síntomas mencionados.
  • Cuando esté afectando a su salud física y psicológica.
  • Si comienza a sentir síntomas nuevos o inusuales.
  • Cuando se vea incapaz de seguir con su vida cotidiana y su trabajo.
  • Cuando tenga la sensación de que no lo puede controlar.
  • Si tiene recuerdos de eventos traumáticos.
  • Y por supuesto, si está comenzando a tener ideas de suicidio.
Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Enlaces consultados:
http://www.clinicadeansiedad.com/02/169/Cuales-son-los-sintomas-de-la-ansiedad.htm
http://www.webconsultas.com/ansiedad/tratamiento-de-la-ansiedad-401

martes, 3 de marzo de 2015

Beneficios de los perros para las personas con Alzheimer

Los perros son unos animales muy inteligentes y con una gran labor social para las personas con discapacidad, en este caso hablamos de como ayudan a las personas con Alzheimer a través de diferentes actividades, a ralentizar su avance y consiguiendo así mejoras tanto psicomotrices como psicológicas. Es decir, se imparten terapias innovadoras a través de la estimulación y rehabilitación de los participantes a nivel físico, psíquico, emocional y social.

El Alzheimer es una enfermedad degenerativa del sistema nervioso que cada día afecta a más personas. Esta dolencia ataca a personas de edad más avanzada. Hablamos de una patología irreversible, y se caracteriza normalmente por una progresiva pérdida de memoria y de otras capacidades mentales.

Son muchos los estudios que corroboran los beneficios de la terapia asistida con perros en personas mayores con alzheimer u otras demencias. El principal objetivo de estos tratamientos no farmacológicos es mejorar la calidad de vida de los ancianos, incidiendo en cuatro áreas fundamentales: la física, la cognitiva, la emocional y la social. Los animales se convierten así en la mejor medicina para los pacientes, cuyo estado de ánimo mejora notablemente con el simple contacto con la mascota. Asimismo, los canes pueden ser el estímulo necesario para que los abuelos superen pérdidas emocionales y sociales y, en algunos casos, incluso mejoren su movilidad.

Los perros están entrenados para ello, lo primero que se les enseña es a apoyar la cabeza sobre el paciente, dejarse acariciar y manipular. Los animales aprenden a traer objetos y a depositarlos en diferentes lugares, en la mano del paciente, en el suelo o en su rodillas, según lo que se pretenda trabajar con el enfermo (movimientos, gestos de gratitud hacia el animal…) Cada raza de perro aporta beneficios distintos, pero lo que importa es que el animal se adapte a lo que se pretende realizar.

Se aprovecha el estímulo de los animales para mejorar la motricidad, realizando acciones cotidianas como peinarse o pasear, sostener pero, trabajar el equilibrio y la marcha, mantener la autonomía lo más posible, etc.

La terapia, de una hora de duración, se inicia con la presentación de las perritos, que saludan uno a uno a los residentes. Tras los saludos de rigor, se habla de las características de los canes, una actividad que ayuda a estimular la memoria de los participantes. Asimismo, se realizan ejercicios de motricidad fina, como peinar o poner lacitos a los animales y motricidad gruesa, como pasear, mover los brazos o lanzar una pelota a los perros.
Los tratamientos convencionales específicos para tratar el Alzheimer no siempre son efectivos, en ocasiones los pacientes tienen la capacidad pero no la motivación para seguir el proceso. En cambio, aquí el perro les motiva y es la excusa para trabajar aspectos no sólo físicos, sino también cognitivos, emocionales y sociales.


Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Enlaces consultados:
http://www.elmundo.es
http://tratamientoalzheimer.com
http://www.dogaboo.com/un-perro-un-ciudadano-para-enfermos-de-alzheimer/

¿Conoces lo que es la Atención Temprana y sus beneficios?

Definición de Atención Temprana:

Se entiende Atención Temprana como el conjuntos de intervenciones que se dirigen a los niños de 0 a 6 años, a la familia y a su entorno, con el objetivo de dar respuesta lo más pronto posible a las necesidades tanto transitorios como permanentes que pueden presentar los niños con trastornos del desarrollo o con posibilidad de padecerlo. Estas intervenciones deben ser planificadas por un equipo de profesionales de orientación interdiscipilinar o transdisciplinar y deben tener en cuenta al niño (su progreso, auto-percepción), la familia (nivel de satisfacción), los profesionales (nivel de satisfacción y competencia) y la comunidad (nivel de satisfacción, beneficios, inversión).

Es decir, la estimulación temprana es la realización de actividades entre los padres y el bebé para fortalecer el vínculo emocional y ofrecer al bebé una serie de experiencias, sensaciones, vivencias o estímulos que aumentan sus conexiones neuronales, le permiten conocer y relacionarse mejor con el mundo, respetando el ritmo y la etapa de desarrollo de cada niño.

Objetivos:

Con todo esto se puede decir que el objetivo de la Atención Temprana es que los niños con trastornos del desarrollo o en riesgo, reciban todo lo que pueda potenciar su capacidad de desarrollo y bienestar, posibilitanto de manera más completa su integración en el medio familiar, social, escolar, y por supuesto, su autonomía personal. En definitiva, el objetivo fundamental es favorecer un desarrollo evolutivo lo más normalizado posible:
  • Reducir los efectos de una deficiencia sobre el conjunto global del desarrollo del pequeño. 
  • Optimizar lo más posible el curso de su desarrollo, poniendo especial atención en objetivos que sean funcionales y ayuden en la integración social. 
  • Introducir mecanismo necesarios de compensación, de eliminación de barreras y adaptación a necesidades específicas. 
  • Evitar o al menos reducir la aparición de efectos o déficts secundarios o asociados. 
  • Atender y cubir las necesidades, demandas de la familia y el entorno donde vive. 
  • Considerar al pequeño como un sujeto activo en la intervención. 

Los destinatarios de la Atención Temprana:


Los destinatarios son los recién nacidos, los niños prematuros, las embarazadas y los niños de 0 a 6 años. Ya sea que padecen de algún tipo de trastorno o enfermedad que perjudique a su normal desarrollo o no.

¿Cómo surgió el concepto de estimulación?

La estimulación temprana hacía referencia a actividades y ejercicios que los padres, educadores, criadores y terapeutas realizaban con los niños que presentaban dificultades en su desarrollo sicomotor, con el fin de subsanarlas. Luego, se aplicó a niños ‘sanos’ para asegurar un mejor desarrollo social, afectivo, motriz, de percepción y coordinación.

¿Cómo actúa?

Aumenta la experiencia física, sensorial y social del bebé, lo cual fortalece y desarrolla sus potencialidades, pues el cerebro está en maduración, lo que le da plasticidad para moldearse a partir de la repetición de ciertas actividades. Teniendo en cuenta que el máximo desarrollo neuronal va desde el nacimiento hasta los tres años, y luego decrece y prácticamente se extingue a los seis.

¿Para qué sirve la estimulación?

Garantizar diferentes habilidades del bebé, dependiendo de la etapa de desarrollo en la que se encuentre para desempeñar exitosamente en cualquier ambiente o espacio.
Detectar oportunamente dificultades del pequeño y así intervenir y darles un manejo adecuado.
Permite que los padres compartan con sus hijos momentos especiales de crecimiento emocional.
Favorece los procesos de aprendizaje, la constitución de bases sólidas en la formación de los niños, las buenas relaciones interpersonales, el buen control del cuerpo (que los hace seguros de sí mismos), el manejo de las nociones y conceptos que deben manejar dependiendo de su edad y grandes habilidades de acuerdo con los talentos que tenga cada uno.

¿Es cierto que la estimulación puede hacer más inteligentes a los niños?

No es un método para crear niños genios o para que aprendan a leer y escribir más pronto de la edad adecuada, se trata de construir buenos cimientos para sus vidas y de darles una oportunidad de aprender con más facilidad y desarrollar sus talentos. Por lo tanto, una estimulación adecuada es un facilitador del desarrollo intelectual, pero nunca un generador de capacidad intelectual adicional a la que posee.


Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Enlaces consultados:
http://www.abcdelbebe.com/conozca-en-que-consiste-la-estimulacion-y-cuales-son-sus-beneficios

martes, 24 de febrero de 2015

Desarrollo normal del lenguaje en niños, diagnóstico y tratamiento


Desarrollo del lenguaje desde las primeras etapas y según el curso habitual:
  • Etapa prelingüística (del primer mes hasta el año): se adquieren formas de comunicación temprana como el llanto, la sonrisa o las vocalizaciones que intercambian con el adulto, que adquieren significado en la interpretación que el adulto le da. Antes de los 6 meses, el bebé ya da muestras de una audición selectiva respondiendo a determinados sonidos e ignorando otros.
  • Primeras palabras (entre los 12 y 18 meses): empiezan a surgir las primeras palabras aisladas con intención comunicativa, suelen ir acompañadas todavía por gestos y entonaciones que amplían su capacidad para expresar intenciones y pensamientos en una sola emisión. Se produce lo que Piaget denominó “lenguaje egocéntrico” ya que el niño dirige sus emisiones en voz alta hacia sí mismo.
  • Combinación de dos palabras (de 18 a 24 meses): las palabras sueltas de la etapa anterior empiezan a combinarse. Suele pasar cuando su vocabulario es ya de unas 50 palabras aproximadamente. La comprensión del lenguaje aumenta si bien suele repetir partes de las emisiones de los adultos (ecolalias).
  • Etapa de la frase simple (2 a 3 años): empiezan a construir las primeras oraciones de 2 o 3 palabras a los que se van incorporando determinados morfemas o inflexiones. Es el inicio de la conversación real, disminuyendo el lenguaje dirigido a sí mismo y asumiendo el aprendizaje de las normas que rigen la comunicación social del lenguaje.
  • Desarrollo gramatical (3 a 4 años): etapa de grandes avances en la evolución del lenguaje, especialmente en el dominio de la gramática con oraciones cada vez más complejas. Aproximadamente aparecen 1.000 palabras nuevas en el vocabulario y se adquiere conceptos espaciales y temporales, comenzando a describir hechos presentes, pasados y futuros.
  • Desarrollo posterior (a partir de los 4 años): el sistema lingüístico se va perfeccionando y se cometen menos errores gramaticales. Aumenta considerablemente su capacidad para comprender los sentidos figurados, distanciándose del significado literal. Su lenguaje va madurando y adaptándose al interlocutor y al contexto donde se produce.
Cuando se sospecha que existen trastornos del lenguaje en los niños, se realiza una evaluación en las que se utilizan distintos instrumentos y estrategias, todo ello para conseguir una visión global de todos los factores que puedan estar influyendo en el mantenimiento del problema.

La evaluación del lenguaje no es fácil por la complejidad de la conducta lingüística, comunicativa y la necesidad de evaluar diferentes procesos, aspectos estructurales y funcionales del sistema lingüístico. Además es habitual que los pequeños que poseen un lenguaje escaso, presenten mayores dificultades para establecer comunicación, mostrando problemas en más de un aspecto del lenguaje. Por otro lado, también se puede determinar la presencia de otras manifestaciones clínicas como conductas hiperactivas, déficit atencional; y de tipo emocional como desmotivación, fobia escolar, baja autoestima, etc.

Para poder diagnosticar un trastornos del lenguaje, se deben aplicar pruebas de capacidad intelectual general tipo WPPSI-III oWISC-IV (según edad) para descartar el retraso mental u otros déficits que serían incompatibles con nuestro diagnóstico. Con frecuencia, es complicado el diagnóstico diferencial, dado que pueden darse factores añadidos que pueden alterar la medición del C.I. real del niño.

En definitiva, si en estas pruebas no se detecta una discapacidad significativa, no estaría justificado un diagnóstico de Retraso Mental y, por tanto, podemos sospechar un trastorno del lenguaje.

Una vez evaluadas las capacidades generales hay que proceder a la aplicación de pruebas más específicas según el perfil y síntomas del niño:
  • PROLEC-R y PROLEC-SE (Habilidades lectoras en español y euskera). Detección de la Dislexia. Aplicable en toda la etapa de primaria (1º a 6º).
  • BOSTON. Test de vocabulario. Evaluación de la afasia y de los trastornos relacionados. A partir de 5 años y adultos normales y afásicos.
  • DST-J. Test para la detección de la Dislexia en niños. Aplicable en niños entre 6 años y medio y 11.
  • ECL-1 y 2. Evaluación de la Comprensión Lectora. Contiene dos formas para niños de entre 6 y 8 años y de 9 a 10. Hay una versión en euskera.
  • EDAF. Evaluación de la discriminación auditiva y fonológica. Para niños de 2 a 8 años.
  • ITPA. Test Illinois de aptitudes psicolingüísticas. Entre 3 y 10 años.
  • PLON- R (Prueba de Lenguaje Oral de Navarra). Es un test que sirve de screening o detección rápida del desarrollo del lenguaje oral. Edad de aplicación: 3 a 6 años.
  • PEABODY. Test de vocabulario en imágenes.
En cuanto al tratamiento, los métodos de intervención en el lenguaje han variado desde el trabajo directo con el niño en situaciones estructuradas, a otras formas más naturales basadas en el juego y en su propio ambiente con implicación de los familiares. Pero el objetivo final de todo tratamiento es estimular y motivar al niño para que participe de manera activa, es decir, se trata de crear condiciones para que el lenguaje en el niño se produzca de manera natural y espontánea, no forzada.

Algunas pautas para la intervención:
  • Es fundamental establecer el diagnóstico diferencial y comprender los síntomas del trastorno para ayudar y evitar su etiquetaje en otros conceptos populares (vago, desmotivado, sin interés por aprender, etc.). 
  • Deben producirse las correspondientes adaptaciones curriculares. Obligarles a leer los textos que les corresponden por curso y comprenderlos, no ayudará a su mejora. 
  • Es fundamental introducir el juego como un elemento de transmisión y práctica de las habilidades lingüísticas que pretendemos enseñar. El lenguaje se adquiere no sólo en la interacción con las personas, sino también como resultado de las experiencias del niño, especialmente a través de actividades de juego que implican manipular, explorar objetos y juguetes. 
  • El contexto de trabajo reflejará situaciones y objetos cotidianos para el niño, de forma que se mantenga un ambiente familiar para él. La información obtenida a lo largo de la evaluación nos debe aportar datos acerca de las actividades y rutinas que le gustan y podemos utilizarlas para reforzar y motivarle en los aprendizajes. 
  • Es posible, dada la alta comorbilidad de los trastornos del lenguaje, que debamos actuar también sobre otros síntomas conductuales (hiperactividad, rabietas, déficit de atención, etc.) y emocionales (baja autoestima y motivación). No obstante deberemos tener en cuenta que éstas serían secundarias al trastorno del lenguaje y que la mejor forma de tratarlas es mejorando las competencias comunicativas del niño. 
  • Para poder programar los diferentes objetivos de tratamiento deberemos tener en cuenta el nivel actual de desarrollo del niño y empezar desde ese nivel utilizando los materiales y actividades adecuadas. 
  • Instruir a los padres para que se involucren en conversaciones adecuadas a las necesidades de su hijo. Normalmente, los adultos cuando se dirigen a los niños modifican su expresión y utilizan un lenguaje simplificado, sencillo y directo. Es necesario regular estas comunicaciones de acuerdo a las pautas que nos interesen establecer y mantenerlas habitualmente. 
  • Normalmente hay que hablar lentamente y utilizar estructuras redundantes, así como manejar pausas prolongadas entre emisiones. De la misma forma, el contenido fonológico debe caracterizarse por palabras sencillas y de fácil reproducción para el nivel que muestra el niño. 
  • Evitar la marginación entre sus compañeros y actuar con firmeza si detectamos algún tipo de acoso. Estos niños, según características y gravedad del trastorno, pueden ser objeto de burla fácil. 
  • Tener en cuenta que una situación de bilingüismo o plurilingüismo puede comportar dificultades añadidas a estos niños. En los casos más severos, lo más coherente sería centrarse en la lengua principal y obviar las restantes si queremos establecer unas competencias lingüísticas básicas. 
Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Enlaces consultados:
http://www.psicodiagnosis.es/areaclinica/trastornosenelambitoescolar/trastornos-del-habla-y-lenguaje/index.php

Beneficios de la Estimulación Prenatal

Beneficios de la estimulación prenatal.

La estimulación prenatal aporta beneficios tanto al bebé como a la madre, ya que se consigue la posibilidad de crear un entorno tanto físico como emocional, que promueva la salud y el bienestar de ambos. Eso en el feto se reduce a un desarrollo físico y psíquico sano.

Comentamos los beneficios para la madre y para el feto:
  • Beneficios para la madre: 
Muchas mujeres viven el primer trimestre de embarazo con estrés por los cambios en su cuerpo y en su situación personal y laboral, incluso a algunas mujeres les resulta un poco difícil asimilar lo que está pasando. Por culpa de ese estrés, el cuerpo segrega unas hormonas que son la adrenalina y cortisol, que pueden llegar a afectar de manera negativa al desarrollo del feto, traduciéndose en parto prematuro , niños irritables, con peso inferior al normal, problemas de hiperactividad, mayor predisposición a cólicos, etc. De ahí los grandes beneficios de la estimulación prenatal, ya que consigue disminuir dichos niveles de hormonas y las sustituye por endorfinas, que son las hormonas causantes de la felicidad. Todo esto predispone a que los bebés sean más despiertos, curiosos, relajados, menos llorones, con más facilidad para concentrase, o con la mente más flexible al relacionarse con el entorno.

Aunque estemos hablando del primer trimestre, la estimulación temprana es muy aconsejable en cualquier período del embarazo, sobre todo si se tienen que afrontar preocupaciones, como por ejemplo en el segundo trimestre las mujeres suelen preocuparse por el estado de salud de su bebé y el tercer trimestre suelen estar muy nerviosas por la llegada del parto. Por ello, lo que se consigue con los ejercicios de estimulación temprana es eliminar esa intranquilidad y conseguir relajarse, favoriendo el desarrollo del feto.

  • Beneficios para el feto: 
Además de las actividades para la madre, existen algunas específicas para el feto, ya que se ha comprobado que los bebés que han sido estimulados prenatalmente, han obtenido mejores puntuaciones en el coeficiente intelectutual con respecto a bebés que han nacido en condiciones sociales similares pero sin estimulación.

Es por ello que los sentidos del feto deben ser estimulados a partir del cuarto mes, así se favorece el desarrollo cerebral, se fomentan los receptores sensoriales y además existen más beneficios como estos:
  • Aumenta la seguridad de los bebés. 
  • Refuerza el vínculo afectivo con los padres. 
  • Facilita la adaptación al mundo exterior, reduciendo la ansiedad del bebé cuando nace.
  • Mejora el equilibrio. 
  • Predispone a tener niños más tranquilos, curiosos, despiertos… 
Hay que tener en cuenta, que para conseguir todos estos beneficios, los ejercicios de estimulación deben realizarse a su debido momento, ya que las áreas del cerebro tienen su nivel de maduración y si estimulamos antes de que estén preparadas, se corre el riesgo de que el aprendizaje y la consecución de esas funciones no sea la óptima.

Por otro lado, la estimulación excesiva también es contraproducente, por lo que al igual que es importante tener momentos de estimulación, es igual de importante tener momentos de tranquilidad.


Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén