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lunes, 19 de enero de 2015

¿Qué hacer ante el fracaso escolar?

En los últimos tiempos en este país, el fracaso escolar está a la orden del día en nuestros niños, por lo que todos debemos aportar nuestro granito de arena para solucionarlo. Tanto padres, profesores, médicos, psicólogos, etc.

Por fracaso escolar entendemos los retrasos académicos, la falta de motivación en los niños, los suspensos, las repeticiones de curso, el abandono escolar, etc. Pero no es algo que afecte sólo a los alumnos, también abarca a la familia y a la sociedad.

Uno de los puntos importantes dentro del fracaso escolar es que las familias tienen que ser conscientes de la influencia que tienen sobre sus pequeños con respecto al desarrollo personal, ya que es en la familia donde se enseñan los valores, costumbres, normas, etc. Por tanto, es la familia la que proporciona las fortalezas (para que puedan superar las dificultades en el aprendizaje) y las responsabilidades en el niño (para que aprendan a cumplir normas, horarios, etc.). También es necesario nombrar el papel de los padres en la escuela, es decir, se ha comprobado que los niños de padres que participan en la vida escolar de manera activa, tienen un rendimiento y una adaptación mayor que los niños de padres que no participan.

Por otro lado tenemos a la escuela, que es la que tiene que actuar de manera preventiva, es decir, es la que tiene que establecer unas buenas bases a través de ejercicios de psicomotricidad infantil, técnicas de estudio en primaria y secundaria, o a través de un buen aprendizaje en lectoescritura. Todo esto disminuye las tasas de fracaso escolar en un porcentaje bastante alto.

Por último, acudir a un especialista a tiempo es vital (pediatra, neuropsicólogo, psicólogo infantil) ya que podría tratarse de una dificultad de aprendizaje.

Es decir, debemos enseñar y transmitir hábitos y técnicas de estudio eficaces a nuestros pequeños.

Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Enlaces consultados:
http://isepclinic.es/blog/propuestas-de-actuacion-ante-el-fracaso-escolar/

Estrés Infantil

El estrés infantil se trata de un conjunto de reacciones tanto biológicas como psicológicas, que se aparecen por algunas situaciones que los pequeños no pueden controlar, lo que produce una alteración en su equilibrio general.

Este estrés infantil aparece en fechas de la vida de los niños con cambios y adaptaciones, donde es necesario que se enfrenten a situaciones novedosas para ellos, y en momentos de transición entre etapas evolutivas, todo ello produce gran tensión y ansiedad, llegando a veces a comportarse de maneras distintas a las habituales.

Los factores por los que dependen las reacciones ante el estrés en los peques son:
  • Los estímulos que están estresando al niño.
  • La percepción que tiene el niño ante los estímulos que le causan estrés, ya que puede que no se sienta con la capacidad de afrontarlos o controlarlos.
  • El comportamiento del niño ante las situaciones estresantes.
  • El impacto que tiene sobre su desempeño escolar, relaciones sociales, familiares, salud física y emocional.

Por otro lado, algunas situaciones que producen estrés en los pequeños son:
  • Dentro del ámbito familiar: Divorcio o separación de los padres, duelo de uno o ambos padres, maltrato físico por parte de los padres, abusos sexuales en el hogar, el nacimiento de un nuevo integrante en la familia, etc.
  • Dentro del ámbito escolar: El cambio a nivel escolar afecta su rendimiento académico, un examen en el colegio, hablar en público u olvidar hacer una tarea o trabajo, ser molestado por niños mayores, terminar sus trabajos más tarde que los demás, ser ridiculizado en clase, cambiarse de salón o escuela, llegar tarde al colegio.
  • Dentro del ambiente social: El ritmo de vida tan acelerado y cambiante que llevamos, Ir al dentista o al hospital, romper o perder cosas, ser diferente, etc.

Ante todas estas situaciones, cada niño reacciona de manera distinta ante el estrés que les produce, por lo que también los síntomas que presentan igualmente son distintos en cada uno:

Factores emocionales y de conducta:
  • Sensibilidad.
  • Están temerosos.
  • Tienen poca confianza en sí mismos.
  • Están preocupados innecesariamente.
  • Tristeza.
  • Ansiedad.
  • Indiferencia.
  • Tienden a postergar sus deberes.
  • Despistados.
  • Presentan bajo rendimiento escolar.
  • Son exigentes y desafiantes.
  • Su temperamento se exalta, molestan a otros niños.
Síntomas físicos:
  • Lloran sin causa alguna.
  • Sudor en las palmas de las manos.
  • Dolores de cabeza y de estómago.
  • Se tuercen o arrancan los cabellos, se muerden las uñas.
  • Pueden llegar a orinarse.
  • Perturbación del sueño, tienen pesadillas.
Síntomas físicos en el niño ante estrés excesivo:
  • Dolor de cabeza.
  • Molestia estomacal.
  • Problemas para dormir.
  • Pesadillas.
  • Mojar la cama, por primera vez o de manera recurrente.
  • Disminución del apetito.
  • Cambios en los hábitos alimentarios.
Síntomas emocionales en el niño con estrés excesivo:
  • Ansiedad.
  • Se siente preocupado.
  • Irritabilidad.
  • Miedos que pueden ser nuevos o recurrentes.
  • No quiere estar solo, se aferra a sus padres.
  • Comportamiento agresivo.
  • Se muestra necio.
  • Puede presentar regresiones, es decir comportamientos típicos de etapas anteriores del desarrollo.

Presentamos algunas sugerencias para combatir y ayudar a los niños en estas situaciones:
  • Hacerle sentir y demostrarles que está seguro en casa, no tiene de qué preocuparse.
  • Ser tolerantes con ellos y enseñarles que también lo deben ser ante las personas y situaciones que les causen frustración.
  • Elegir el colegio más adecuado para la personalidad del niño.
  • Intentar que el niño sea más abierto y comunicativo, para que pueda expresarse libremente y pueda comunicar sus sentimientos, preocupaciones y miedos.
  • Es muy importante enseñarles a ser asertivos, es decir saber decir No ante determinadas situaciones y por supuesto a que confíe en los demás (maestros, familiares) para pedir ayuda.
  • Ser cercanos con ellos, que nos sientan siempre cerca y que sepan que pueden hablar con nosotros sin problemas.
  • Escucharlos sin criticar.
  • Ayudarles a que aumenten su autoestima, demostrándoles nuestro amor incondicional, involucrarlo en actividades y tareas que les haga sentir bien.
  • Estar pendiente de los signos que nos hagan pensar que esté estresado por algún motivo.
  • Estar al pendiente de que realicen sus labores pero también de que tengan momentos de descanso y relajación, de igual manera vigilar su alimentación para que sea saludable.
  • Si aún así los signos de estrés no disminuyen ni desaparecen en un período prolongado de tiempo (entre 3 y 6 meses), entonces no debemos esperar al "Luego se le pasará", lo mejor es buscar asesoramiento profesional.

Además el niño por sí mismo puede controlar su estrés siguiendo estos consejos:
  • Hablar con sus padres o con alguien de confianza de sus problemas.
  • Relajándose: Puede conseguirlo al escuchar música suave, dándose un baño con agua caliente, cerrando los ojos y respirando profunda y lentamente o incluso practicando yoga para niños.
  • Tomarse un tiempo para estar solo o dedicar unos minutos para a disfrutar de su actividad favorita: leer, pintar, tocar algún instrumento, bailar, etc.
  • Haciendo deporte.
  • Muy importante, fijándose metas realistas y llevar a cabo sus actividades lo mejor que pueda, recordando siempre que nadie es perfecto y que no es posible hacerlo todo bien.
  • Aprendiendo a quererse y a respetarse.

Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Enlaces consultados:
http://www.peques.com.mx/estres_infantil.htm

martes, 13 de enero de 2015

La lectura es muy importante para conseguir éxito escolar

Si quieres que tu pequeño tenga un buen éxito escolar, es necesario que tenga un buen hábito de lectura. 

El aprendizaje de la lectoescritura suele comenzar a los 3 añitos de edad, cuando empiezan el cole, aunque los niños normalmente desarrollan los procesos perceptivos necesarios para comenzar a leer de manera fluida a los 5 y 6 años. Lo importante es que ya en los primeros cursos de Primaria van abandonando el silabeo y la ruta de acceso al léxico va dejando de ser la fonológica para dar paso a la directa, lo que les permite coger velocidad lectora que hace aumentar la comprensión de lo que lee.

Para comenzar dicho aprendizaje se van realizando distintas actividades tales como: discriminación visual, auditiva, táctil, espacio-temporal, lenguaje y memoria. En el aprendizaje de la lectura aparecen 4 tipos de procesos: perceptivos, léxicos, sintácticos, semánticos.

Cuando nos hacemos adultos, un buen lector domina ambas rutas, es decir, utiliza la léxica como medio habitual de lectura y la fonológica cuando se enfrenta a palabras desconocidas o pseudopalabras.

Por todo lo que hemos comentado, es fundamental para nuestros niños fomentar el hábito en la lectura. Por una parte les ayuda a conseguir el éxito escolar ya que comprenden mejor lo que leen en clase, y por otra parte también la lectura les ofrece una actividad de ocio muy placentera.


Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Enlaces consultados:
http://isepclinic.es/blog/la-lectura-como-clave-para-el-exito-escolar/

Los niños menores de 3 años y el riesgo de consumir demasiada proteína

En los últimos tiempos se ha visto que el 95% de los niños con menos de 3 años, están consumiendo demasiadas proteínas y eso repercute en su salud, ya que aumenta el riesgo de padecer obesidad infantil. Es un riesgo que a primera vista no se ve, ya que la obesidad empieza a aparecer a los 7 años de edad.

Entre las comidas con demasiada proteína para los niños se encuentran los perritos calientes, las hamburguesas, pizzas, etc.

No sólo se habla de lo que come el niño desde los 7 meses hasta los 3 añitos, sino de lo que come la madre estando embarazada.

Varios estudios han observado una correlación directa entre la ingesta de proteínas y el índice de masa corporal, es decir, a más proteínas mayor es el riesgo de sobrepeso. Los niños cuando nacen tienen un índice de masa corporal normal, pero a medida que van creciendo, se van separando de la media saludable para su edad.

En definitiva, la nutrición de nuestros peques durante los 3 primeros años es vital para evitar el riesgo de desarrollar sobrepeso y obesidad en cualquier etapa posterior de la vida


Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Enlaces consultados:
Servicio de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición del Hospital Sant Joan de Déu

lunes, 12 de enero de 2015

¿Tu peque tiene TDAH y muchos cambios de humor?

Los niños con Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad sufren de cambios bruscos y frecuentes en el estado de ánimo, pueden pasar de estar contentos y alegres a enfadados en pocos minutos. Estos cambios se pueden producir por situaciones concretas como nos pasa a todos, pero también pueden deberse a:
  • Baja autoestima: puede tener una baja autoestima a causa de respuestas negativas que ha recibidos de otras personas y que se va desarrollando a lo largo del tiempo.
  • Tendencia a extraer conclusiones precipitadas: puede que juzgue de manera precipitada y sin pruebas las situaciones que pasan a su alrededor, lo que le genera ese cambio de humor según haya sido su conclusión.
  • Desaparición de los efectos de la medicación: si toma medicación puede sentir cambios de humor cuando se termina el efecto del fármaco, si es una situación que persiste mucho tiempo, se debería prestar atención a dicha medicación y a la dosis que se le administra.
  • Enfermedades concomitantes: además del TDAH, pueden padecer depresión o ansiedad, puesto que la comorbilidad con otros trastornos es bastante frecuente.

Pero existen una serie de pautas que se pueden llevar a cabo para ayudarles: los padres y demás familiares pueden intentar ayudarle a controlar sus estados de ánimo (sobre todo si son negativos), hablando y animando al pequeño para que siga los siguientes pasos:
  • Pensar: sobre lo que estamos sintiendo, basándonos en lo que está ocurriendo en ese momento y en hechos conocidos en otras ocasiones.
  • Rechazar; los pensamientos que no estén basados en acciones actuales y hechos conocidos, como comentamos en el punto anterior.
  • Reconsiderar la situación: si un pensamiento negativo se basa en lo que sucede en ese momento, no de manera necesaria tiene que derivar en un sentimiento o estado de ánimo negativo. Si analizamos otra vez lo que sucede, tal vez el niño pueda ver las cosas desde una perspectiva diferente, de manera más positiva.

Un ejercicio práctico para controlar el estado de ánimo es el siguiente: pedir al niño que haga un dibujo de lo que le molesta o le hiere, y comentar después qué preferiría que le sucediese. Este ejercicio le hará ser más consciente de sus emociones y sentimientos en relación con otras personas.


Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Enlaces consultados:
http://www.tdahytu.es/cambios-en-el-estado-de-animo-en-tdah/

¿Cuándo un niño necesita visitar a un psicólogo?

Muchos padres no saben exactamente cuando su hij@ necesita visitar un psicólogo para mejorar su bienestar, pero lo más importante que deben tener en cuenta es que una intervención a tiempo previene muchos problemas en el desarrollo del pequeño, y como se suele decir "más vale prevenir, que curar". Por otro lado, que el niño reciba terapia por parte de un profesional, sólo puede traer consecuencias positivas, ya sea que verdaderamente lo necesitaba o no, por lo que nunca está de más.

Además, muchos padres ven que acudir al psicólogo con su pequeño es signo de alguna enfermedad mental, y no es así. En la mayoría de las ocasiones, lo que simplemente se necesita son unas orientaciones y entrenamientos para mejorar la calidad de vida tanto del niño, como del resto de la familia.

Lo importante es observar las 3 variables: frecuencia, duración e intensidad de las conductas del niño, es decir, cuando la conducta que presenta su hijo haya aumentando en el número de veces, haya aumentado en la cantidad de tiempo que le dedica cada vez y haya aumentado el malestar que le genera dicha conducta.

De todas formas, se exponen unas pautas para que los padres sepan cuando su hij@ necesita ayuda profesional: Siempre que se observen cambios importantes en la conducta del niño, ya sea por defecto o por exceso, debemos estar alerta:
  • Cambios en los patrones de alimentación (come más o come menos que antes o lo hace de forma distinta).
  • Cambios en los patrones de sueño (presencia de alteraciones como insomnio, pesadillas, enuresis).
  • Cambios en el rendimiento escolar (no presta atención, su rendimiento baja considerablemente).
  • Cambios en su estado de ánimo (está más triste, apagado, sin energía).
  • Cambios en su nivel de actividad. (es más elevado o menos que el resto de los niños, está más nervioso).
  • Alteraciones en el juego (juega siempre solo, no participa en juegos sociales, se aísla, juega siempre a juegos violentos).
  • Alteración en la conducta (no acata normas, tiene conductas extrañas o repetitivas).
  • Alteraciones en las relaciones sociales (ya no se relaciona con sus iguales o siempre ha tenido
    problemas con sus compañeros, no es capaz de hacer nuevos amigos, evita situaciones sociales o presenta claros síntomas de ansiedad).

Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Enlaces consultados:
http://isepclinic.es/blog/psicologia-infantil-cuando-llevar-a-mi-hijo-al-psicologo/

martes, 16 de diciembre de 2014

Beneficios del masaje en los bebés

Los Bebés tienen el sentido del tacto muy desarrollado, por eso el masaje es una de las mejores formas de estrechar lazos entre padres e hijos. Además de que es una buena manera de ofrecer a los pequeños una fuente de beneficios psicológicos, físicos y fisiológicos.

Los bebés tras el nacimiento sufren de una fuerte tensión muscular, por lo que sus brazitos y piernas están encogidos, con el masaje conseguimos relajar esos músculos y ayudarles a extender sus extremidades con mayor facilidad, siendo uno de los logros más importantes de las primeras etapas.

Es decir, numerosos entendidos explican que entre los beneficios del masaje en los recién nacidos está la estimulación, el alivio muscular, la relajación, la interacción y el fortalecimiento del vínculo entre el bebé y sus padres. Por otro lado, como además junto al masaje los padres van hablándole al pequeño, pues también trae como beneficios el desarrollo del lenguaje.

Junto a todos estos beneficios, los padres al interactuar más con su bebé, aprenden a recibir mejor la información corporal que su pequeño les transmite, por lo que pueden suplir con mayor rapidez las necesidades del bebé.

 Se exponen algunos consejos claves:
  • Lo ideal para algunos expertos es empezar una rutina después del primer mes.
  • La sesión del masaje debe durar lo que el niño quiera, es él quien da las pautas de tiempo.
  • Si hay algún tipo de limitación en el pequeño, el masaje debe ser más corto.
  • Cuando el bebé tiene fiebre o está conectado a máquinas no se aconseja hacer masajes.
  • Quien empiece la sesión debe terminarla, no vale cambiar de masajista.
  • Cuando los pequeños están dormidos o acaban de comer no se deben hacer masajes.
  • Después del baño, cuando el bebé esté tranquilo, no tenga hambre ni sueño, son los momentos ideales para empezar.
  • Se debe realizar en un espacio tranquilo, donde haya una superficie acolchonada.
  • Los masajes se hacen con un aceite vegetal no tóxico.
  • Antes de empezar, los padres deben estar tranquilos, para transmitir serenidad.
  • Es importante masajear con las dos manos al mismo tiempo.
  • El grado de desnudez depende del clima. Si es frío, descubra la zona que va a masajear.
  • El masaje es especial en momentos de tensión, como cuando les van a salir los dientes.
  • Si el niño llora, suspenda el masaje, pero no lo descarte.
Algunas técnicas:
  • El masaje Shantala: los movimientos deben ser de arriba hacia abajo y del centro hacia afuera en cualquier parte del cuerpo. Cada vez que se llega a la parte inferior se levantan las manos y se inicia en la parte superior. Mientras se hacen los masajes, es importante decirle cosas positivas y aunque el bebé no entiende el idioma, sí la intención. Cuando se llega a zonas pequeñas, como las manos, los pies y la cara, se deben utilizar las yemas de los dedos. Los expertos también recomiendan tomar una a una las articulaciones del bebé y hacer giros suaves en ambos sentidos.
  • Cara, abdomen y espalda: los masajes en la parte estomacal del bebé fortalecen el aparato digestivo, por lo que ayuda a que el sistema gastrointestinal funcione de manera correcta, aliviando molestias como gases, cólicos y estreñimiento. El masaje va en orientación con el sistema digestivo, en el sentido de las manecillas del reloj. En esta parte se hacen movimientos circulares y otros de tipo lineal (vertical y horizontal). La cara en los bebés de 0 a 6 meses se tensiona mucho, porque la alimentación se hace por succión, provocando tensión en los labios y la comunicación la hacen a través del llanto, lo que aumenta la presión en la musculatura. De esta forma, el masaje empieza con la relajación de labios por medio del tacto, después se va a la frente y se hace como una integración entre las orejas y la parte mandibular. La cabeza no se toca y no se utiliza aceite. La espalda, el eje del cuerpo, merece un tratamiento especial porque recibe gran parte de la postura de los niños (acostado, sentado). Con el masaje se le ayuda a aliviar la tensión. La idea es hacer movimientos ascendentes y descendentes a los lados de la zona y no tocar la columna.
  • En las extremidades y el pecho: para masajear las piernas del pequeño, la intención define los movimientos: pueden ir en línea hacia el corazón o hacia el exterior; en este último caso, se utiliza para sacar tensión y todo lo que va hacia adentro estimula y fortalece. En el caso de los brazos, estos se masajean de manera similar a las piernas y lo que se busca es activar y relajar. En el pecho se guardan muchas emociones. Así, la idea es abrir y aliviar tensiones. Cuando uno a masajea esta parte, los niños lloran, pero no de dolor sino de alivio. Los movimientos deben hacerse como abriendo la zona”.
Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Enlaces consultados:
http://www.abcdelbebe.com/bebe/0-6-meses/salud/masajes-para-estimular-y-favorecer-el-desarrollo-de-los-bebes

Que NO hacer cuando tu hijo tiene miedo

Cuando los peques tienen miedo es importante no ignorarlo, sino ayudarles a superar esos miedos, es decir, es igual de importante el saber qué hacer en esas situaciones, como saber el qué no hacer. En este sentido, los comportamientos de los padres es fundamental, ya que son sus referentes. Por tanto, los padres tienen que tener claro que ante los miedos en sus hijos tienen que respetarlos, comprenderlos y entenderlos.

Los miedos en los niños son inevitables, son parte del crecimiento y maduración por la que todos pasamos, pero si el pequeño cuenta con el gran apoyo de sus padres y la confianza necesaria, pues se superan sin problemas.

¿Cómo podemos ayudarle a superarlos?
  • No le asustes con historias de fantasmas, de brujas, etc.,sobre todo justo antes de acostarle. Es necesario que le expliquemos que esos personajes son sólo ficción y que no existen en la vida real. 
  • No te rías de sus temores, aunque te parezcan tontos, ya que si te ríes de su miedo, el niño disminuirá su confianza y no te volverá a contar nada sobre lo que teme. 
  • No transmitas mas miedo a tu hijo del que ya tiene, porque tu pequeño necesita tener su seguridad y confianza. Por lo tanto no ignores sus miedos, ni tampoco le mientas ya que el comprobar que era mentira lo que le contaste, tendrá más temor aún. Simplemente escúchale y apóyale. 
  • No le obligues a pasar situaciones que él teme, porque los miedos no se superan enfrentándose a la situación de una vez por todas. En lugar de ayudar, algunas veces esto intensifica el miedo. Lo que necesita es ir acostumbrándose poco a poco a situación temida. Al igual que no debes obligarle a ver una película de la cual él tiene miedo, o que acaricie a un perro que no le gusta. 
  • No transmitas tus temores personales a tu hijo, ya que la forma en que te enfrentas a tus propios miedos le da a tu niño el patrón a seguir para enfrentar situaciones similares. Es decir, el miedo se aprende. 
  • No le llames cobarde o infantil si se muestra con miedo ante cualquier situación. Ridiculizarlo no le ayudará en nada, al revés, se sentirá más inseguro, falto de cariño, se sentirá solo e incomprendido. 
  • No le obligues a afrontar sus miedo solo, porque aumentará su ansiedad y puede llegar a perpetuar ese miedo. Además, el sentimiento de no ser capaz de afrontar la situación no le dejará sentirse orgulloso de sí mismo. 
  • No le des demasiada importancia a lo que teme o se agravará más el problema. Pero tampoco puedes controlar todas las situaciones cotidianas que el niño vive. 
  • No ignores los miedos de tu hijo porque se sentirá solo, sin saber como enfrentarse a sus problemas y verá en un sus padres una fuente de desinterés, falta de cariño y falta de atención. 

Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Enlaces consultados:
http://www.guiainfantil.com/educacion/temasespeciales/miedos/tienemiedos.htm

10 Cosas que deberías saber sobre el Trastorno por Déficit de Atención.

Los 10 conceptos básicos sobre el Trastorno por Déficit de Atención:
  1. Es un trastorno de origen neurobiológico que implica un retraso en la maduración de algunas áreas del cerebro.
  2. Se calcula que la heredabilidad del trastorno es de más del 80% , según estudios realizados en familias.
  3. Hay factores ambientales que pueden ser causa de TDAH: consumo de tabaco, alcohol o drogas durante el embarazo, las complicaciones durante la gestación, parto o lactancia, y el maltrato.
  4. Los síntomas nucleares del TDAH son: Déficit de Atención, Hiperactividad e Impulsividad. Se puede manifestar uno sólo de estos síntomas o varios combinadas.
  5. Este trastorno afecta a niños y a niñas. Sin embargo, es más frecuente en niños que en niñas, en una proporción de una niña por cada dos niños.
  6. Una persona con TDAH tiene de 6 a 7 veces más posibilidades de tener otro trastorno psiquiátrico o trastorno del aprendizaje. Esto puede complicar el diagnóstico, empeorar la evolución y disminuir la respuesta al tratamiento.
  7. Los síntomas de impulsividad perduran en el tiempo, a diferencia de lo que ocurre con los de hiperactividad, que tienden a suavizarse con el paso de los años.
  8. Los síntomas de inatención probablemente son los que más desapercibidos pasan en edades infantiles. En cambio, es posible que sea uno de los motivos más frecuentes de consulta entre los adultos con TDAH.
  9. Mientras que es poco probable que los padres o la sociedad desacrediten el diagnóstico de cualquier enfermedad, en el caso del TDAH es frecuente que esto ocurra, debido al desconocimiento del trastorno.
  10. Realizar un diagnóstico precoz y disponer de las medidas necesarias, farmacológicas y no farmacológicas, individualizadas para cada niño y familia es fundamental, ya que de esta manera se consigue mejoría hasta en el 80% de los casos.


Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Enlaces consultados:
http://www.tdahytu.es/las-10-cosas-debes-saber-sobre-el-tdah/

¿Tu hijo tiene más de 3 años y no habla bien? (Trastornos del lenguaje)

Los Trastornos del lenguaje son un conjunto de problemas de los que aún no existe una comprensión total, son difíciles de diagnosticar porque no hay una conceptualización clara. Lo que sí está claro es que cuando el desarrollo del lenguaje no sigue su ritmo normal o cuando se producen déficits, aparecen los trastornos del lenguaje.



Las alteraciones más comunes durante los primeros años en los niños son los siguientes:
Edad:Alteraciones a considerar:
3 a 5 añosFalta de habla, habla ininteligible y errores para construir oraciones.
5 a 6 añosSustituciones de palabras difíciles por otras más sencillas; no pronunciar la parte final de ciertas palabras; palabras incompletas; omisión o cambio de vocales. Fallos en la estructura de la oración; falta notable de fluidez y ritmo; frecuencia e inflexiones anormales del habla.
Sobre los 7 añosDistorsiones, omisiones o sustituciones de sonidos.
Otras dificultades no relacionadas específicamente con la edad incluyen:Retraso de más de un año en la aparición de sonidos individuales del habla; uso de sonidos vocales con exclusión de casi todos los otros sonidos; sentir vergüenza o perturbación por hablar (ver mutismo selectivo); voz consistentemente monótona, inaudible o de calidad deficiente; uso de tono inapropiado para la edad del niño (ver síndrome de asperger).

Por lo tanto, exponemos los Trastornos del Lenguaje:

Clasificación CIE-10 Trastornos del lenguaje:
Subtipos:Denominación:Código:
A)Trastornos de la pronunciación.F.80.0
B)Trastornos de la expresión del lenguaje.F.80.1
C)Trastornos de la comprensión del lenguaje.F.80.2
D)Afasia adquirida con epilepsia. Síndrome de Landau-Kleffner.F.80.3
E)Otros trastornos del desarrollo del lenguaje del habla y del lenguaje (ceceo, balbuceo).F.80.8
F)Trastorno del desarrollo del habla y del lenguaje sin especificar.F.80.9


Trastornos de la pronunciación

Se caracteriza principalmente porque se omite o se pronuncia los fonemas de forma inadecuada (distorsiones, sustituciones) para la edad mental del niño, aunque tenga un nivel normal para el resto de las funciones del lenguaje. Ha tenido varios nombres:Dislalia, Trastorno del desarrollo fonológico, Trastorno funcional de la articulación, etc.

El diagnóstico sólo debe hacerse cuando se cumplen los siguientes requisitos:
  • La gravedad del trastorno excede los límites normales teniendo en cuenta la edad mental del niño. 
  • La Inteligencia no verbal es normal. Las funciones del lenguaje expresivo y receptivo está dentro de los límites normales. 
  • Las anomalías de la pronunciación no se pueden atribuir directamente a una anomalía sensorial, estructural o neurológica. 
  • Los fallos de la pronunciación son claramente anormales en el contexto de los usos coloquiales del entorno sociocultural del niño. 

Trastornos de la expresión del lenguaje

Se trata de un trastorno en el que la capacidad para la expresión oral es marcadamente inferior al nivel adecuado para la edad mental del pequeño, pero en el que la comprensión del lenguaje está dentro de los límites normales. Además pueden existir o no alteraciones en la pronunciación.

Cada niño es distinto en lo que se refiere al desarrollo de su lenguaje, pero la ausencia de palabras simples (o aproximaciones de palabras) alrededor de los 2 años y el fracaso de frases sencillas de dos palabras hacia los 3 años, ya son indicadores importantes de un retraso.

Luego aparece una limitación del desarrollo del vocabulario, un uso excesivo de un número limitado de palabras, dificultades en la elección de las palabras adecuadas, sustitución de unas palabras por otras, utilización de frases cortas, estructuración inmadura, errores sintácticos (en especial omisiones de finales de palabras o prefijos) y errores u omisiones de elementos gramaticales concretos, como preposiciones, pronombres, artículos, etc.

El diagnostico se realiza sólo cuando:
  • La gravedad del retraso del desarrollo de la expresión del lenguaje exceda los límites de la variación normal para la edad mental del niño, siendo la comprensión del lenguaje normal (aunque frecuentemente el lenguaje receptivo puede estar en algunos aspectos por debajo de lo normal). 
  • El recurso de signos no verbales (como sonrisas y gestos) y del lenguaje interior (imaginación y juegos de fantasía) está relativamente intacto, así como la capacidad para la comunicación social de forma no verbal. 
  • A pesar del déficit del lenguaje, el niño intenta comunicarse y tiende a compensar la carencia lingüística mediante el uso de gestos, mímica y vocalizaciones no lingüísticas. 
  • Tampoco no es nada raro que aparezcan dificultades con los compañeros, problemas emocionales, conductas disruptivas y/o déficit de atención e hiperactividad. 
  • En una pequeña parte de los casos puede presentarse una pérdida auditiva parcial (a menudo selectiva) concomitante, pero ésta no es de una gravedad suficiente como para justificar el retraso del lenguaje. 
  • La participación inadecuada en las conversaciones o una privación ambiental más general pueden jugar un papel importante o contribuir significativamente a la génesis del trastorno del lenguaje expresivo. 

Trastorno de la Comprensión del lenguaje o Trastorno Mixto del lenguaje

Es un trastorno específico del desarrollo, donde la comprensión del lenguaje es inferior al nivel adecuado a la edad mental del niño. Las manifestaciones clínicas del componente comprensivo aparecen típicamente antes de los 4 años, pero las formas más graves se manifiestan antes de los 2 años, y las formas más leves pueden no ser evidentes hasta los 7 u 8 años de edad.

La mayoría de niños con este problema tienen dificultades en la socialización y en la comunicación no verbal, por lo que además presentan problemas adicionales en el terreno emocional que cursan con baja autoestima, sentimiento de inferioridad y rechazo a la escuela, entre otros. Paralelamente pueden aparecer conductas disruptivas.

Los criterios necesarios para el diagnóstico son:
  • La gravedad del retraso excede los límites de la variación normal para la edad del niño 
  • La inteligencia no verbal esté dentro de los límites normales (CI>80). 
  • No se satisface las pautas de trastorno generalizado del desarrollo, autismo o retraso mental. 
  • Se excluyen causas de tipo orgánico o neurológico (pérdida de audición, hendidura palatina u otras anomalías estructurales u otros). 
Hay algunos indicadores de retraso: un fracaso para responder a nombres familiares (en ausencia de claves no verbales) hacia el primer año de vida; incapacidad para reconocer los nombres de al menos algunos objetos corrientes a los 18 meses, o para llevar a cabo instrucciones simples y rutinarias a la edad de 2 años.

Más tarde se presentan otras dificultades, como la incapacidad de comprender ciertas formas gramaticales (negativas, interrogantes, etc.) y los aspectos más sutiles del lenguaje (tono de voz, gestos, etc.


Texto redactado por:
María Jesús Meneses Delgado
Gabinete Psicología Perenquén

Enlaces consultados:
http://www.psicodiagnosis.es/areaclinica/trastornosenelambitoescolar/trastornos-del-habla-y-lenguaje/index.php